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TELEPATIA Y VEHICULO ETERICO
Alice Bailey
El funcionamiento científico de la idea ampliamente aceptada de la "fraternidad humana" radica en el hecho de la estructura etérica -o energía etérica- que está tejida y subyace en todas las formas de todos los reinos existentes en el planeta. Esta unidad esencial es la que crea las condiciones indispensables para la intercomunicación en todos los niveles de conciencia y hace posible la impresión simultánea de un gran número de formas por una corriente de energía inspirada por el Plan. El ocultismo se ocupa de los hechos científicos detrás de los idealismos espirituales que muchos aceptan debido a una tendencia humana natural a idealizar. Uno de los conceptos mas idealizados es el de la hermandad de los hombres. El ocultismo demuestra que la base científica para tal ideal reside en el hecho de la estructura etérica una, subyacente a todas las formas dentro del sistema solar, energétizada y mantenida en existencia por una fuerza de vida. El ser humano, es por lo tanto, uno en vida y en forma; él simplemente no es conciente de la unidad en su propia conciencia. Y la evolución es esencialmente el propósito por el cual él se convierte progresivamente consciente de la Paternidad de Dios y la hermandad de los hombres. En todo este proceso las facultades del hombre juegan un papel importante – los cinco sentidos objetivos con sus cinco contrapartes espirituales superiores. El principio o facultad mental es de tremenda importancia para la humanidad en ésta etapa en su desplegamiento evolucionante. La mente tridimensional se unifica como una facultad: la mente superior o abstracta, el alma – el hijo de la mente y la mente concreta inferior. A medida que esta condición de fusión mental y control se desarrolla, el discípulo está aprendiendo a utilizar la mente en nuevas maneras, particularmente ejerciendo energía que, así como vitaliza y anima a su cuerpo etérico, influencia a través de la radiación su efecto en otros. Es a través de ésta conciencia, uso controlado de la energía mental, que la comunicación telepática puede ser científicamente establecida con otras mentes por medio de la estructura etérica común a todos. Y por el mismo medio la mente del discípulo, o de un grupo de discípulos que están desarrollando la conciencia grupal, puede ser impresionada por la claridad del pensamiento y el propósito de aquellos miembros de la Jerarquía espiritual que se ocupan de realizar el Plan para la humanidad. Se nos dice que, la Jerarquía espiritual, solamente trabaja a través de las mentes de los discípulos, utilizando la ciencia de la impresión y solamente para propósitos del Plan. La impresión es comprendida como una corriente de ideas – aquellas ideas inherentes al Plan para los hombres – las cuales el discípulo o el grupo pueden entonces interpretar y transmitirlas en acción auto-elegida. La forma de telepatía que actualmente se está desarrollando dentro de los aspirantes espiritualmente despiertos del mundo no es, por lo tanto, aquella del centro plexo solar, que es de naturaleza animal, sino una del resultado de una polarización mental y penetración en conciencia hacia el alma y la tríada. Ello produce un canal abierto para la comunicación en dos direcciones – vertical hacia la Jerarquía espiritual del planeta, que busca impresionar el Plan en todas las mentes receptivas y horizontalmente hacia las mentes de los hombres unidos dentro de la sustancia mental de la conciencia humana como un todo. La segunda parte de este libro trata sobre la estructura etérica del planeta y del sistema solar, del cual todo hombre y toda forma es una parte integral; el patrón del triángulo, que controla el flujo de energía y establece una continuidad de circulación a través del entero sistema, es de importancia inmediata para la humanidad. Estamos involucrados en la vida del Logos Planetario – “en Él vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser” – y somos una parte contribuyente en el presente esfuerzo para traer al cuerpo etérico bajo la influencia del alma, simbolizada por un triángulo. En extenso y al ritmo, que hemos alcanzado, así la estructura planetaria etérica está cambiando en forma para convertirse más concientemente integrada en el sistema energético del cual nuestro planeta es una pequeña unidad. Así el proceso viviente de unidad es demostrado – la parte contribuyendo al todo y el todo afectando a la parte a través de cada célula y átomo de cada grado de sustancia que contiene.
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