UN SALÓN DE SILENCIO
LA SALA DE MEDITACIÓN DE NACIONES UNIDAS

Este es un salón dedicado a la paz y para aquellos que están dando sus vidas por la paz. Es un salón de silencio, donde sólo los pensamientos hablan.

Todos tenemos dentro de nosotros un centro de tranquilidad rodeado de silencio. Esta casa (Naciones Unidas), dedicada al trabajo y al debate en el servicio de la paz, debería tener una habitación dedicada al silencio externo y a la quietud interna.

Ha sido la intención crear en este pequeño cuarto un lugar donde las puertas podrán abrirse hacia las tierras infinitas del pensamiento y de la oración.

Una habitación dedicada al silencio externo y a la quietud interna.

Personas de diversos credos se reunirán aquí, y por esa razón ninguno de los símbolos a los cuales estamos acostumbrados durante nuestra meditación pueden ser usados.

Sin embargo, existen cosas más sencillas que nos hablan con el mismo lenguaje. Las hemos buscado y creemos que las hemos encontrado en el haz de luz iluminando la trémula superficie de la roca sólida.

Así, al medio del cuarto vemos un símbolo de cómo, a diario, la luz de los cielos brinda vida a la tierra donde permanecemos, un símbolo para muchos de nosotros de cómo la luz del espíritu da vida a la materia.

Pero la piedra al medio del cuarto tiene más que decirnos. Podríamos verla como un altar, vacío, pero no debido a que no existe Dios, ni porque es un altar a un dios desconocido, pero porque está dedicado al Dios a Quien el hombre venera con muchos nombres y en muchas formas.

La piedra en el centro del cuarto también nos recuerda de lo firme y permanente en un mundo de movimiento y cambio. El bloque de hierro tiene el peso y la solidez de lo eterno. Nos recuerda a esa piedra angular de resistencia y de fe, sobre los cuales todo esfuerzo humano debe estar basado.

El material de la piedra lleva nuestros pensamientos hacia la necesidad de escoger entre la destrucción y la construcción, entre la guerra y la paz. El hombre ha forjado sus espadas de hierro, de hierro también sus arados. De hierro ha construido tanques, pero también de hierro ha construido sus casas. El bloque de hierro es parte de las riquezas que hemos heredado de esta tierra nuestra. ¿Cómo debemos usarla?

El haz de luz golpea a la piedra en una habitación de extrema sencillez. No existen otros símbolos, no hay nada que distraiga nuestra atención o que interrumpa la quietud dentro de nosotros. Cuando nuestros ojos recorren en la habitación estos símbolos hasta el frente de la pared, se encuentran con un simple modelo que se abre hacia la armonía, la libertad y el equilibrio del espacio.

Existe un dicho antiguo que dice que la utilidad de un recipiente no es su cubierta pero su vacío. Así pasa con este cuarto. Sirve para aquellos que vienen a llenar el vacío con lo que encuentren en su centro de quietud.

Declaración efectuada por Dag Hammarskjöld , Secretario General de Naciones Unidas (1953-1961) escrito para la dedicación de la Sala de Meditación de Naciones Unidas. La Sala de Meditación está abierta al público. Está ubicada a la derecha de la mesa de informaciones cuando se entra al área pública de Naciones Unidas.

(Pino – de Steve Nation)