El viudo y el golf: Están dos hombres jugando golf y en eso pasa un cortejo fúnebre por la calle adyacente al campo y uno de los hombres se quita el sombrero y se lo pone en el pecho respetuosamente.
- ¿Jamás había jugado yo con alguien que tuviera una sensibilidad y una calidad humana como las tuyas!. Jamás había visto yo hacer eso a nadie.
- Bueno, (dice el aludido) después de 20 años de matrimonio con ella creo que era lo menos que podía hacer...
Tienes un correo: Un hombre estaba cortando el césped en el jardín frente a su casa cuando Manolo, su vecino, sale de su casa y se dirige al buzón de correos. Lo abre, lo vuelve a cerrar y regresa a su casa.
Un rato después, Manolo vuelve a salir de la casa, se dirige otra vez al buzón, lo abre y lo cierra con un golpe y hecho una furia, regresa a su casa.
El hombre estaba terminando de cortar el césped cuando ve que Manolo sale de nuevo, va al buzón, lo abre y lo cierra con todas sus fuerzas.
Intrigado por sus acciones, el hombre le pregunta:
- Oye Manolo, ¿te pasa algo?
- ¡¡Claro que me pasa algo!! Mi estúpida computadora me sigue dando un mensaje que dice: TIENES CORREO
Coincidencia: Estaba San Pedro en la puerta del cielo, cuando siente imperiosa necesidad de ir al baño... entonces le pide a Jesús que lo reemplace unos minutos.
Jesús se sienta en el escritorio a recibir a los que intentaban entrar. En eso aparece
Un viejito y Jesús le pregunta:
- Abuelo, ¿a qué se dedicaba en la Tierra ?
- ¡Ah...! -dice el abuelo- yo era carpintero, tenía una larga barba, muchas canas, era pobre y supe tener un hijo fruto de un milagro y que fue muy, pero que muy famoso y muy querido por todos los hombres, especialmente por los niños...
Jesús emocionado lo mira sollozando y le dice:
- ¡¡¡PAPÁ!!!
Y el abuelito lo mira sorprendido y, también emocionado, le contesta:
- ¡¡¡PINOCHO!!!