POR UN PAR DE HUEVOS
Un buen día, un hombre, en plan de buen esposo, le está friendo unos huevos para el desayuno a su mujer.
De pronto, la mujer entra en la cocina y a grito pelado le dice:
"¡Cuidado ... CUIDADOOOOOOO! ¡¡NO LO PUEDO CREER!! ¡Pon un poco más de aceite! ¡POR DIOS! ¡ Estás cocinando demasiados al mismo tiempo...!
¡DEMASIADOS! Dalos vuelta... Dalos vuelta ¡AHORA! Necesitamos más aceite. ¡POR DIOS! ¿DÓNDE vamos a conseguir MÁS ACEITE?
Se van a PEGAR ¡Cuidado...CUIDADO! ¡Te dije que CUIDADOOOOOOO!
¿¿¿Pero qué haces??? ¡¡¡Que se rompeeeen!! ¡¡Pero mira la yema!!
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡DIOS MÍOOO!!!!!! ¡NUNCA me haces caso cuando cocinas!
Nunca..........
¡CUIDADO! Que saltan, ¿es que no lo ves? ¡¡¡¡ Se está manchando toda la cocina!!
PERO BAJA EL FUEGO y dalos vuelta ¡POR DIOS!
¡TRATA DE DARLOS VUELTA! ¿Estás LOCOOOO?
¡Usa la CABEZA ! ¿LE ECHASTE SAL??? Échales sal.
Sabes que sieeeeeeempre te olvidas de la sal. La sal. La sal. USA LA SAL , POR DIOS !!!
¡¡¡ LA SAAAAAAAAAAAAAAAAAL !!!
El marido la mira con asombro:
- Pero ¿se puede saber qué te pasa? ¿Crees que no sé freír un simple par de huevos?
La mujer responde muy tranquila:
- PARA QUE TE ENTERES DE LO QUE ES CONDUCIR CONTIGO AL LADO!
(Colaboración de Carolina Ascarrunz)
----- oOo -----
NO SE PERMITE GENTE DE COLOR
Un hombre entra a un café, muy temprano una mañana, y se da cuenta que es el único latino allí.
Al sentarse, nota que un hombre blanco está parado detrás de él.
El hombre blanco dice, “No se permite gente de color aquí.”
El Latino se da la vuelta y se para. Y luego dice:
“Escúchame, *&%$ª, cuando nací, era café; cuando crecí, era café; cuando voy al sol, soy café; cuando tengo frío, sigo café; cuando muera, seguiré café. Pero tú, %”&**. . ., cuando naciste, eras rozado; cuando creciste, eras blanco; cuando te enfermas, te pones verde; cuando te asoleas, te vuelves rojo; cuando tienes frío, te pones azul, y cuando te mueras, te volverás morado . . . ¿y tienes la osadía de llamarme de color?
(Colaboración de María Cristina Amaral- Brasil)
“Con un puño cerrado no se puede dar un apretón de manos”.
(Indira Gandhi)