PIDIENDO UN DESEO
Un hombre muy piadoso y respetuoso de Dios caminaba por una playa de Los Ángeles en profunda oración.
Repentinamente, dijo en voz alta: "Señor: concédeme un solo deseo".
En ese instante el cielo se nublo y la voz poderosa y profunda de Dios dijo: "Por que has sido fiel a mi en todos los sentidos, te concederé el deseo que pidas".
El hombre dijo inmediatamente: "Quiero que construyas un puente hasta Hawai para que yo pueda
conducir hasta allá cada vez que se me antoje".
El Señor contesto enseguida: "tu petición es extremadamente materialista. ¿Piensa en la complejidad logística de semejante proyecto? Los pilares del puente tendrán que alcanzar el fondo del Océano Pacífico! Imagina la cantidad de hormigón y acero que eso requeriría... Puedo hacerlo, pero es difícil para mi justificar tu deseo por algo tan mundano. Tomate un poco mas de tiempo y piensa algo que me honre y glorifique..."
El hombre medito durante un largo rato. Finalmente dijo: "Señor Padre, he estado casado 4 veces y las cuatro me he divorciado. Mis mujeres decían de mi que soy desconsiderado e insensible. Mi deseo es poder comprender a las mujeres. Quiero saber como se sienten por dentro, lo que piensan cuando se someten al tratamiento del silencio, por que lloran, que quieren decir cuando dicen "nada" y como puedo hacer que una mujer se sienta realmente feliz y dichosa".
Tras unos minutos Dios respondió: "¿Y ese puente lo quieres de 2 o 4 carriles?".
UN CHISTE DEL PAPA
Al regreso de su último viaje a Alemania, luego de meter todo el equipaje del Papa Benedicto en la limusina, el chofer se da cuenta que el Papa aún está parado en el borde de la acera en el aeropuerto de Roma.
"Disculpe, Su Santidad," dice el conductor,"¿Ud. por favor podría tomar asiento y así nos pudiéramos ir?"
"Bueno, para ser honesto," dice El Papa, "nunca me dejaron conducir en el Vaticano cuando fui Cardenal, y realmente me gustaría manejar hoy".
"Lo siento, Su Santidad, pero no le puedo dejar manejar. Perdería mi trabajo!
¿Se imagina si pasara algo?" protesta el conductor, deseando no haber ido a trabajar esa mañana.
"¿Quién va a saberlo? Además, pudiera haber algo extra para ti," dice El Papa con una sonrisa.
Reacio, el chofer se mete atrás y el Papa salta al volante. El chofer rápidamente se arrepiente de su decisión cuando, luego de salir del aeropuerto, el Pontífice pisa durísimo, acelerando la limusina a 170 kph.
"Por favor baje la velocidad, Su Santidad!!!" suplica el preocupado conductor, pero el Papa hunde el pie hasta que se escucha la sirena policial.
"Oh, Dios mío, voy a perder mi licencia... y mi trabajo!" se lamenta el conductor.
El Papa se detiene a un lado y baja el vidrio mientras el policía se acerca, pero cuando el policía le echa un buen vistazo, regresa a su motocicleta, y llama por radio. "Necesito hablar con el Jefe!," le dice al operador.
El Jefe se pone al radio y el policía le dice que detuvo a una limusina que iba volando. "Arréstalo pues," dice el Jefe.
"No creo que queramos hacer eso, él tipo es realmente importante," dice el policía. y el Jefe exclama," Con más razón!"
"No Jefe, mire Ud. que es realmente importante,"dice el policía con insistencia.
Entonces el Jefe pregunta, "A quien tienes ahí, al Alcalde?"
Policía: "Más".
Jefe:" al Gobernador?"
Policía: "Peor".
"Caramba!," dice el Jefe, "Quién es el tipo?"
Policía: "Creo que es Dios!"
El Jefe más desconcertado y más curioso: "Qué te hace pensar que es Dios?"
Policía: "porque tiene al Papa de chofer!!!
Haydee Bottega