EL MATRIMONIO PERFECTO
Un matrimonio en el comienzo de sus sesentas salió a celebrar su aniversario de casamiento número 35 en un tranquilo y romántico pequeño restaurante.
De pronto, una pequeña y bellísima hada apareció en su mesa y dijo, “Por ser una pareja ejemplar y por haber sido ambos fieles todo este tiempo, les concedo un deseo”.
“Oh, quisiera viajar alrededor del mundo con mi amado esposo” dijo la esposa. El hada sacudió su varita mágica y - ¡puf! – aparecieron en sus manos dos pasajes para el Queen Mary II, un lujoso transatlántico. Luego fue el turno del esposo.
Él pensó por un momento y dijo: “Bueno, todo esto es muy romántico, pero una oportunidad como ésta nunca va a volver a ocurrir. Lo siento, mi amor, pero mi deseo es tener una esposa 30 años más joven que yo”.
La esposa y el hada se sintieron profundamente decepcionadas, pero un deseo es un deseo . . . así que el hada sacudió su varita mágica y - ¡puf! el marido se volvió de 92 años.
La moraleja de la historia: los hombres que son unos idiotas malagradecidos deberían recordar que las hadas son femeninas… Contribución de Haidée Bottega
EL AMOOOOOOOOOOORRRRR
Una pareja de ancianos entró en un McDonald's una noche de invierno.
Buscaron una mesa libre entre todos los jóvenes que estaban allí cenando esa noche.
El anciano se acercó a la caja e hizo el pedido y pagó, desenvolvió la hamburguesa y cuidadosamente la partió por la mitad, y puso una mitad junto a su esposa, luego con mucho cuidado contó todas las papitas fritas y las dividió en dos montones y colocó un montón junto a su esposa, igualmente, metió dos pitillos dentro del refresco y lo puso entre él y su esposa.
Cuando el anciano empezó a comer su media hamburguesa, la gente del alrededor se les quedó mirando con compasión.
Un joven se les acercó, y educadamente les dijo que les compraría otra ración de comida.
El anciano respondió, que no se molestara, que estaba bien así, que estaban acostumbrados a compartirlo todo entre los dos.
La gente de alrededor se dio cuenta de que la anciana no había probado bocado, solo miraba cómo comía su marido y de vez en cuando, cuando era su turno, bebía un poquito del refresco.
El joven se acercó otra vez y les suplicó que por favor dejaran que les invitara algo para comer.
Esta vez fue la anciana la que le explicó que no, que ellos estaban acostumbrados a compartir siempre todo juntos.
Cuando el anciano terminó de comer su parte y se limpiaba con la servilleta delicadamente, el joven que ya no podía continuar viendo esa situación, volvió por tercera vez a intentar invitarles algo de comer. Después de que la pareja de ancianos rechazara otra vez la invitación, el joven le preguntó a la anciana:
Y usted, que es lo que está esperando?
Y la anciana le contestó: ¡¡¡LOS DIENTES"!!!
¡¡¡QUE BELLO ES EL AMOR !!! .
EL ENEMIGO VERDADERO
Un día me encontré cara a cara con un tigre y supe que era inofensivo.
En otra ocasión tropecé con una serpiente cascabel y se limitó a hacer sonar las maracas de su cola y a mirarme pacíficamente.
Hace algún tiempo me sorprendió la presencia de una pantera y comprobé que no era peligrosa.
Ayer fui atacado por una gallina, el animal más sanguinario y feroz que hay sobre la tierra.
Eso fue lo que le dijo el gusanito a sus amigos.