“LUNA LLENA DE SAGITARIO"
Toñy Polo
Nota clave: "Veo la meta, alcanzo esta meta y percibo otra"


A Sagitario se le considera el signo del aspirante, del hombre que va en pos de cubrir, a lo largo de su camino, una etapa tras otra, a por su estrella. Es un poco como el personaje que nos describe el escritor español Cervantes, D. Quijote de la Mancha. Cabalga sin tregua sobre su caballo Rocinante en busca de su mujer ideal. Afronta los peligros, batalla contra los molinos de viento, pero siempre sigue adelante llevado por su impulsividad (muchas veces con muy poca reflexión), su coraje y dejándose llevar por su loca imaginación y su loco pensamiento, sigue adelante montado en su Corcel, a por su meta.

Tenemos dos formas de representar a Sagitario. La primera como el centauro: es el animal y el humano, la segunda es el arquero montado sobre un caballo blanco - lo humano y lo divino ya que al caballo blanco, siempre se le ha simbolizado con la divinidad.

Pero, ¿cuál es el objetivo que debemos alcanzar todos en Sagitario? El objetivo es el Servicio, servicio a través del "Silencio". Para conseguir este objetivo debemos, primeramente, liberarnos de la ilusión, que no la veremos porque nos lo impide la imaginación a través de los pensamientos incontrolados, que nos ocupan y no nos dejan "ver". Al no controlar los pensamientos de nuestras aspiraciones nos formamos una venda en nuestros ojos que impide que veamos la meta, el objetivo. Hay que dejar de pensar en qué hacer y debemos aprender, simplemente, "a ser".