Nuestro
servicio de meditación este mes ocurre durante el ciclo
de Acuario, actualmente un signo de suma importancia para nuestro
sistema solar, especialmente porque ahora estamos en el nuevo
milenio, entrando en la “Era de Acuario”.
Como signo de aire, su influencia interpenetrante juntamente a
su polo opuesto que es Leo, es responsable de los muchos cambios
que están ocurriendo en nuestra vida planetaria –
en todos los reinos – afectando la conciencia, y a la vez,
afectando todas las formas externas de vida.
La influencia dominante en el Festival de Luna Llena de Acuario
estimula la capacidad espiritual de la humanidad para amar y servir,
para volverse inclusivo y compasivo, para compartir sus recursos
libre y plenamente, tratando de cubrir la necesidad.
Debido a que esta influencia Acuariana afecta la conciencia (porque
esta influencia es más un asunto de conciencia que de tiempo)
podemos, mediante esta influencia ver que el logro del progreso
es algo que lo hemos hecho nosotros mismos y, como tal, aquello
que hemos creado podemos deshacer y volver a crear, de acuerdo
a las necesidades y a los distintos requerimientos del mundo de
hoy.
Así como en Leo, hemos logrado la realización de
la individualidad, en Acuario es la consumación del sentido
de universalidad – de vida grupal, del bien grupal y del
servicio grupal. Como resultado de esto, descubrimos El Nuevo
Grupo de Servidores del Mundo y comprendemos que el aspecto más
vital de este tipo de conciencia de grupo es la síntesis
subjetiva que existe dentro del grupo mundial de servidores que
buscan servir el Plan, aquellos a quienes el Plan sirve y aquellos
que sirven al Plan; en este orden.
Oportunidad, Iluminación y Hermandad son los tres dones
conferidos a la humanidad durante la era de Acuario, con el resultado
del crecimiento de las correctas relaciones humanas, la unidad
y la hermandad. Como Acuarianos también nos convertimos
en los portadores de agua, llevando una jarra de las aguas de
vida y de amor, para darlos libremente de acuerdo a la demanda
y cubriendo las necesidades. Nuestra nota clave como discípulos
en Acuario es emitida fuerte y claramente:“Soy el Agua de
Vida vertida para los hombres sedientos”.