Primeramente entendamos lo que es
integración. El diccionario nos explica que integración
es: “la acción o efecto de integrar. Donde integrar
es constituir un todo, completándolo con las partes que
faltaban, fusionándolo con dos o más “cosas”
divergentes entre sí”. El maestro Tibetano lo define
como “renovación, restauración”. ¿Renovación
o restauración de qué? De las ideas que tiene la
humanidad sobre lo Divino, la expresión de la voluntad
y amor-sabiduría en actividad.
Alice Bailey
nos dice: “hay cuatro palabras que resumen esta
ciencia de la Integración: coordinación; alineamiento;
integración y unificación. La coordinación
del cuerpo físico denso con el cuerpo etérico, logran
el alineamiento dentro del triple hombre inferior; la integración
consciente del hombre mental con el cerebro (mediante el control
del cuerpo emocional) y la unificación de la personalidad
con el alma hasta que un estado final de fusión sea alcanzado,
es nuestra meta”.
La meta de todo desarrollo es la Integración.
La ciencia de la Integración como toda ciencia tiene su
método científico para lograr su meta. Su meta básica
es la identificación con la Realidad Una. El ser humano
pasa por muchas etapas de integración. Recordemos que la
meta en la época Atlante fue la integración del
cuerpo físico con el cuerpo emocional. La meta actual en
esta época Aria será la integración de los
cuerpos físico, emocional y mental. Esto es la integración
de la personalidad. El maestro Tibetano nos indica que esto será
logrado por la mayoría de la humanidad cuando nos encontremos
en la Era de Sagitario, así como ahora estamos entrando
en la Era de Acuario. Esto está siendo logrado actualmente
por los miembros más avanzados de la humanidad. La siguiente
meta a alcanzar es la integración de la personalidad con
el alma. Esta es la meta inmediata de los aspirantes mundiales
y será la meta de la próxima raza. La integración
entre el alma, la mente y el cerebro, es la meta peculiar de los
discípulos mundiales que a su vez son parte del Nuevo Grupo
de Servidores del Mundo. Después viene la integración
entre el alma, la personalidad purificada y la Jerarquía.
Esta es la meta de los iniciados de hoy y de todos los que se
están preparando para la primera, segunda y tercera iniciación.
Esto tiene su culminación en la tercera iniciación
de la Transfiguración. Finalmente, viene la integración
con el Todo a través de la coordinación entre el
alma, la personalidad y el espíritu (mónada). Este
proceso se lleva a cabo después de la tercera iniciación.
Como se podrá observar, la evolución
del ser humano involucra una serie de integraciones que van modificando
el alcance y calidad de su conciencia. Recordemos siempre que
una energía superior domina a una energía inferior,
por lo que con cada integración que se logra con un aspecto
superior, éste dominará al resto de los aspectos
inferiores a este, y esto hace que esa naturaleza superior puede
expresarse a través de las inferiores.
Nuestro trabajo inmediato es la integración
de nuestra personalidad por medio del control de nuestra mente,
convirtiéndola en nuestro instrumento que se empleará
a voluntad, como órgano de visión en los mundos
superiores, y como transmisora e intermediaria entre el alma y
el cerebro. Ese control de la mente no puede ser logrado por la
mente misma, sino por medio de una fuerza superior que es el Alma.
Entonces, debemos colocar nuestra mente firmemente en la Luz del
Alma.