Por iniciativa del Club de Budapest, en Cinco Continentes un Millón de Personas Meditó y Oró por la Paz
El domingo 20 de Mayo, alrededor de un millón de personas participaron en el primer Día de Meditación-Oración para la Paz Global en 64 países de cinco continentes. Esta fue una primera vez histórica. Nunca antes se unió tanta gente de tantos países y perteneciendo a tantos credos y culturas para dirigir el poder de su meditación y oración para la paz en la Tierra : la primera verdadera causa común de toda la humanidad.
Nunca antes se unió tanta gente para orar y meditar por la paz mundial. |
Objetivos e Implementación
El Día Global fue creado para reducir el nivel de conflicto y violencia en el mundo, y para ayudar a crear una comprensión más profunda, tolerancia y disposición para vivir en paz con nuestros vecinos tanto cercanos como lejanos, como también con la naturaleza.
Numerosas pruebas y experimentos nos han demostrado que la oración profunda y la meditación puede sanar a la gente, sanar a otras especies, y crear paz y armonía en comunidades humanas. Ahora, por vez primera el poder de la oración y de la meditación ha sido llevada a cabo por toda la comunidad de humanos en el planeta, con más de un millón entrando en estados más profundos de conciencia y dando expresión a su más ferviente deseo que “la paz prevalezca en la Tierra”.
Las meditaciones organizadas el 20 de Mayo siguieron el mismo procedimiento en todas partes y a pesar de la cultura, fe y religión de los participantes. Los eventos comenzaron con discursos iniciales, música y danza, y prosiguieron con una meditación u oración guiada por un maestro espiritual. Finalizaron con cinco minutos de silencio, momento en que los participantes se pararon y se tomaron de las manos, y luego silenciosamente repitieron una frase como “que la paz prevalezca en la tierra”.
Las meditaciones/oraciones de una hora fueron cuidadosamente sincronizadas para reforzarse las unas a las otras y producir un máximo efecto. El primer grupo de eventos se llevó a cabo a la misma hora en el Este y Oeste de Australia y en Japón. El segundo grupo unió a personas de la India , África Central y Sudáfrica, Israel, Grecia, Hungría, Alemania, Italia e Inglaterra. El tercer grupo incluyó a Canadá, Estados Unidos, Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, como también Hawaii y Samoa.
La red de unos setenta grupos organizados que se registraron para el Día Global emergió rápidamente, ya que el sitio web globalpeacemeditationprayerday.org anunció el evento, hizo la lista de los grupos participantes e invitó a otros para que se unan.
El proyecto nació de la “Sinfonía de Oraciones de Paz” planificada para el 20 de Mayo en el retiro espiritual a los pies del Monte Fuji, por el grupo japonés espiritual Byakko Shinko Kai, en colaboración con la Fundación de Paz Goi. Procurando que tales oraciones y meditaciones se conviertan en un evento mundial, El Club de Budapest juntó a un conjunto de grupos espiritualmente motivados y otras organizaciones, incluyendo la Universidad Una (Oneness University) de India, en donde el 20 de Mayo 50,000 personas meditaron, guiados por el Miembro Honorario del Club de Budapest, Sri Bhagavan. En un tiempo sorprendentemente corto, muchos otros grupos más se unieron: en cosa de unos meses entró a la existencia una red global de meditación y oración voluntaria.
El efecto de la masa crítica. |
Las Experiencias
Los reportes de los participantes de todo el mundo indican que tuvieron una impactante e intensa experiencia plena de esperanza. “Una luz difusa dentro y alrededor nuestro rodeó la reunión…algunos tuvieron sentimientos de dicha, otros estaban impactados, otros que estaban sufriendo, sintieron serenidad…” (Italia). “Hubo un gran cambio cuando más de 10,000 personas se conectaron al mismo tiempo, orando por la paz mundial…” (Japón). “La energía que creamos era profunda, grata, pacífica, llena de amor y serenidad…Aún siento ese increíble poder penetrándome,” (Eslovenia). “El que escribe este artículo experimentó una intensidad sin precedentes y un sentimiento de comunión en la última fase al agarrarse de las manos después de la meditación en el “Templo Abierto” en Damanhur, Italia.
Los Experimentos
La realidad del sentimiento de interconexión y comunión fue confirmada mediante un experimento científico llevado a cabo por el Dr. Nitamo Montecucco, director del Club di Budapest Italia. El experimento fue controlado a la hora exacta para coincidir con los eventos de meditación/oración en Europa y África. Dos grupos de meditantes estuvieron equipados con electrodos en sus cabezas, conectados a un electroencefalógrafo que medía la actividad eléctrica (ondas EEG) de su cerebro. Ocho de los meditantes estaban en Bagni di Lucca, en las oficinas de la rama italiana del Club de Budapest, y ocho estaban en la ciudad de Milán, a 200 kilómetros de distancia. Se sincronizaron las medidas hasta el céntimo de pulgada mediante el Sistema Global de Posición y se examinó en correlación de los dos grupos. Debido a que los meditantes en Bagni di Lucca y en Milán no estaban conectados entre sí en forma común y corriente, las expectativas “normales” serían que el valor de la correlación sería cero. Sin embargo, el nivel medio de sincronización entre los dos grupos resultó ser de 0.64% con los valores pico elevándose hasta 5.4% - resultados que excluyen la simple coincidencia.
Otras pruebas científicamente controladas fueron llevadas a cabo, comprobando entre otras cosas el efecto generado por meditaciones llevadas a cabo por diversas cantidades de personas en varias partes del mundo. (Las pruebas incluyen los efectos que se ven en conexión con la meditación, como también eventos importantes que afectan la conciencia de muchas personas, incluyendo ataques terroristas, guerras, y hasta eventos deportivos). “Los resultados son interesantes,” escribió el Dr. Roger Nelson, director del Proyecto de Conciencia Global a cargo de este experimento en Princeton, “el resultado de la prueba es significativa, con imprevistos contra casualidades mayores de 20 a 1”.
Conclusiones
La experiencia subjetiva como los resultados objetivos del Día de Meditación/Oración para la Paz Global nos da la certeza para afirmar que la conciencia humana tiene verdadero efecto en la gente y en el mundo. El Club de Budapest está dedicado a la propuesta que cuando mucha gente se une para enfocar su conciencia en la paz del mundo, el resultado puede ser muy significativo: el poder combinado de sus conciencia podrían ayudar a sanar a nuestro mundo destrozado y violento y a superar el sentimiento de desolación y de separatividad que son la causa básica de la frustración en la gente, con sus resultados de conflicto y de violencia.
Basados en la promesa del Día de Meditación/Oración para la Paz Global, el Club de Budapest, junto con la Fundación para la Paz Goi , planea continuar creando Días de Meditación/Oración para la Paz Global en el año 2008 y en el futuro. Días Futuros Globales sirven para unir no solo un millón pero muchos millones de personas dedicadas, que enfocarán el poder de sus conciencias en la paz del mundo. Tal “masa crítica” de voluntad humana, creemos, hará una contribución importante y posiblemente crucial para lograr un mundo que verdaderamente sea pacífico, humano y sustentable.
Kosmos Journal
http://www.kosmosjournal.org/kjo/articles/articlessub2/globalpeace.shtml