Dentro de 20 años, uno de cada dos hogares en el mundo podría sufrir de lo que los expertos en el tema del agua han denominado como “estrés hídrico”, una situación provocada por la falta de acceso al agua potable a nivel global. Esta predicción fue hecha por Loic Fauchon, presidente del Consejo Mundial del Agua, durante el “Encuentro del Agua Monterrey 2005” .
Al mismo asisten delegados de todo el mundo, para presentar los proyectos locales de solución al gravísimo problema de la falta de acceso al agua potable a nivel global.
En un discurso en el que reivindicó el derecho que cada ciudadano del mundo tiene de acceder al agua, Fouchon dijo que hoy en día muere más gente por su falta o por beber una de dudosa calidad, “que por todas las guerras que ensombrecen al planeta”.
”¡Llaves de agua antes que armas!”, dijo Fouchon en tono emocionado, al tiempo que afirmaba que si no hay un cambio en las políticas gubernamentales con respecto al líquido, es muy posible que 2.000 millones de personas sufran de este “estrés hídrico”.
Según las cifras que maneja el directivo del Consejo Mundial del Agua, en la actualidad 1.500 millones de personas en el mundo no tienen acceso a cantidades suficientes, como para cubrir sus necesidades más básicas. Cerca de 25.000 personas mueren cada día por enfermedades relacionadas con el agua no tratada. Fouchon dijo que es urgente darle prioridad al tema del agua y del saneamiento. “Podemos vivir sin teléfonos, celulares, sin la Internet , sin automóviles, pero sin agua la vida ni es posible”, dijo.
Derecho al Agua en la Constitución
A una pregunta de BBC Mundo sobre si estaría planteado aprobar un mecanismo o una legislación, que hiciera compulsivo para los gobiernos y las empresas privadas el asegurar el acceso al agua de todos los ciudadanos, Fouchon dijo que el Consejo Mundial del Agua milita para que en todos los países del mundo este derecho sea incluido en sus respectivas Constituciones.
Pero más allá de lo que puede quedar escrito en un papel que representa la ley, está la realidad de todos los días, de cómo hacer para que por lo menos se garantice una distribución mínima de agua potable para cada ciudadano. Fouchon piensa que esto debe ser objeto de una decisión política.
”Para las familias que no pueden pagar el servicio de agua porque no tienen los medios, el principio que debe aplicar aquí es que estas familias deben tener derecho a una cantidad mínima de agua por día”, señaló Fouchon.
Como pasa con otros recursos, el problema no es que no haya cantidades suficientes en el mundo, el problema es que no llega a todos por igual. “El agua no está siempre donde la queremos ni tiene siempre la calidad que se necesita”, agregó Fouchon.
Para el directivo las soluciones a este problema hay que generarlas en cada región, en cada país, en cada comunidad.
El Triángulo Sediento
Los expertos en el tema del agua han identificado dos grandes áreas en el mundo donde el problema del poco o casi ningún acceso es más grave.
Están las áreas secas o lo que los expertos llaman “el triángulo de la sed”, una enorme zona que va desde Gibraltar hasta Pakistán y de allí al Cuerno de África. Es un área con una población que suma casi los 1.000 millones de habitantes y donde las frecuentes sequías dejan a la gente sedienta por días y hasta semanas enteras. Allí este recurso vital tiene los días contados.
Después están lo que Fouchon llama las “mega-ciudades”, donde la población supera los 10 millones de habitantes y donde tener acceso al agua es prácticamente un lujo.
Ciudades como Lagos, en Nigeria; las grandes urbes asiáticas, especialmente en China e India, sin dejar a un lado ciudades latinoamericanas como México o San Pablo.