Hace poco, murió una persona en circunstancias absurdas. Fue con unos amigos, un domingo, a una excursión en barco y metió unas latas de refrescos en la heladera del barco. Al día siguiente, el lunes, tuvo que ser ingresada en el Hospital Universitario para no volver a salir hasta el miércoles, muerta.
La autopsia ha revelado que se trataba de una leptospirosis fulminante, provocada por beber el refresco directamente de la lata, en el barco. El examen de las latas ha confirmado que estaban infectadas con orina de ratas y, por lo tanto, de leptospiras. Probablemente la persona en cuestión no había lavado la parte superior de la lata antes de beber y ésta estaba contaminada de orina seca de rata, que contiene sustancias tóxicas y mortales, entre ellas, la leptospiras, que provoca la leptospirosis.
Las bebidas y otros alimentos en lata se almacenan en naves y camiones que pueden estar infestadas de roedores, y se transportan después hasta el punto de venta, sin haber pasado por ningún tipo de limpieza. Cada vez que compres una lata, lava cuidadosamente la parte de arriba con agua y detergente, antes de meterla en la refrigeradora.
Según un estudio realizado por INMETRO (España), las tapas de latas de bebidas ¡estan más contaminadas que los retretes públicos! El estudio demuestra que la cantidad de gérmenes y bacterias que hay en las tapas de las latas es tan gande, que es indispensable lavarlas bien con agua y detergente.
(Contribución de Juan Carlos de la Reza)
“El único fracaso legítimo es aquel con el cual nada aprendemos”.
(Hammed)