Uno se pregunta, ante tanta violencia en el seno de la sociedad, ¿cómo es posible que en este siglo XXI estemos todavía en este caos… y buscando respuestas, en profunda reflexión me encontré una idea en forma de historia, que quiero compartir con ustedes porque tiene buenas posibilidades de ser real. Y estamos en un tiempo en el que estar alerta parece ser la estrategia para la supervivencia.
Siguiendo mi costumbre de buscar comprender las cosas incluyendo los mundos sutiles que son tan reales como el mundo material, recordé la generación gloriosa de los años sesenta. Un grupo de almas consagradas a la paz y la fraternidad que seguramente, antes de nacer, se comprometieron para encarnar estos valores y hacerlos sentir en el seno de la sociedad. Y en mi mente vi una escena: miles de almas comprometiéndose a ser los heraldos de la Era de Acuario, tomando el lema de PAZ Y AMOR desde antes de nacer. Estas almas sabían de la realidad de los mundos subjetivos y estaban dispuestos a proclamar sus leyes y sus principios. Una franca amenaza para el poder oscuro que gobierna el mundo y necesita de guerras y conflictos para seguir dominando a los seres humanos con sus falsos valores materialistas. Sin que pasara mucho tiempo, utilizaron una estrategia formidable y siniestra. Como estas almas comprometidas buscaban el mundo subjetivo, les introdujeron la droga alucinógena, LSD, marihuana…. y demás yerbas. Al principio pareció inofensivo, hasta los Beatles les cantaron a Mary Jane y todo el mundo tripeaba mientras proclamaban PAZ Y AMOR. El resultado lo conocemos, una generación gloriosa perdida en la droga. Lograron parar la guerra de Vietnam y allí murieron como fuerza de influencia en el mundo.
Viendo el éxito obtenido, los hermanos de la faz oscura idearon algo todavía mejor: “la prohibición” . Y aunque en el pasado la prohibición de las bebidas alcohólicas fracasó porque generó las grandes mafias, con sus secuelas de crímenes y violencia, se adoptó de todas maneras (¿?), con el resultado que conocemos. Ahora las mafias son aún más grandes y poderosas, y hasta tienen poder dentro de muchos gobiernos del mundo.
La situación se tornó realmente alarmante. Las proyecciones que los Maestros hicieron para las últimas décadas del siglo XX no se cumplieron y se tomó una decisión. Permitir a las almas más adelantadas encarnar masivamente, de manera que tomaran control del planeta. Sí, las más adelantadas, las más gloriosas. Entre ellas están los Agartianos. El Maestro Omraam Mikhael Aivanhov en su libro Acuario: Llegada de la Edad de Oro refiriéndose a los Agartianos, los habitantes de Agarta, (reino etérico del centro de la Tierra , con una forma de vida que podríamos llamar el gobierno de los Iniciados, en donde reinan los más sabios y los problemas políticos, sociales, económicos ya están resueltos), escribió que se había tomado la decisión de que los Agartianos “se reencarnan sobre la Tierra para traer su ciencia, su organización, su gobierno: el gobierno de los Iniciados”.
Como estos seres empezaron a reencarnar sobre la Tierra , las fuerzas oscuras se vieron amenazadas. Estas almas, mucho más gloriosas y avanzadas que las de la generación de los sesenta no iban a sucumbir tan fácilmente. Era necesario pararlos antes de que llegaran a la adolescencia. Esta vez su fuerza de ataque se concentró en dos armas: la televisión y los juegos electrónicos, destinados a dañarles su instrumento de manera que esas gloriosas almas no pudieran ejercer influencia en el mundo.
La sociedad los empezó a reconocer y los llamaron Índigos y luego, Niños Cristal, pero no los protegieron del “enemigo” que ahora, disfrazado de juego, venía a truncar sus almas antes de que pudieran convertirse en una fuerza de cambio en el mundo.
Veamos primero el efecto de la televisión en los infantes. Los niños aprenden a través de lo que pueden sentir por medio de sus cuerpos mientras tocan, huelen, trepan, miran, oyen y exploran su medio. La televisión no les ofrece este tipo de experiencias y aunque el contenido nos parezca que les enseña algo, no es verdad. Mientras el televisor está prendido el cuerpo del niño está apagado. Si al niño se le somete a muchas horas de televisión le ocasiona daño en los procesos de percepción. Y si tomamos en cuenta la falta de movimiento que le exige ver la televisión, las consecuencias son graves porque las funciones del cuerpo y del cerebro se van construyendo poco a poco con ayuda del movimiento, que es el elemento de vida en el niño.
Si examinamos el contenido de muchas de las “comiquitas” descubrimos que están llenas de personajes grotescos, planetas que no existen, personajes humanos que transforman su sexo, escenas acompañadas de ruidos excesivos y agresivos que los niños repiten en sus juegos. Esa estimulación grotesca produce inquietud, desasosiego y miedo, además de confusión entre lo que es real y lo que no es. Y crea confusión entre lo bueno y lo malo; vean que por lo general el bueno es el que pega más fuerte y mata a más gente. Los niños son esponjas, lo absorben todo y nosotros hemos permitido que absorban veneno.
En cuanto a los juegos electrónicos, su uso prolongado y excesivo contribuye a la conducta obsesiva, adictiva y deshumanizada del jugador, a la desensibilización de sentimientos, a problemas de salud debido a la falta de movimiento. Debido a que los movimientos del jugador son repetitivos y predeterminados requieren poco esfuerzo de pensamiento y no hay necesidad de ejercitar su fuerza de voluntad. Entonces permanece jugando todo el tiempo, no necesita fuerza de voluntad para continuar sino más bien para parar.
En estos juegos se requiere movimientos motores que son esenciales no así el pensamiento consciente. Si entra el razonamiento, se pierde el juego, porque el razonamiento no tiene la velocidad requerida para ganar. Estos juegos excluyen el pensamiento consciente, la autoconciencia. Entonces qué queda, ¿un autómata que se pierde en una realidad virtual?
Hemos visto a esas gloriosas almas, niños que nacen con sus ojitos abiertos, mirando el mundo desde el mismo día que entran a él, que saben compartir, que no reconocen autoridad falsa, que aman y sonríen, despiertos, alegres, inteligentes, intuitivos. Qué pena que sean sometidos a tantos estímulos perversos de los que no pueden defenderse. Sí, yo creo que ésta es la nueva estrategia de lo que podemos llamar el mal del mundo, acabar con ellos antes de que crezcan. Algunos pensarán que estoy exagerando. Sólo les pido que reflexionen y vean, con ojos críticos, a lo que están sometidos estos niños … todos los días … Y si son padres, regulen los juegos, regulen el tiempo de ver televisión sustituyéndolo por tiempo en el que ustedes facilitarán actividades creativas. No pongan a un infante a ver televisión, él no lo pide. Denle tiempo, jueguen con ellos, enséñenles los verdaderos valores, inventen paseos al campo, a la playa, estimulen en ellos los deportes, las artes, la música, léanle o invéntenles cuentos. La ventaja de los cuentos frente a la televisión es que en los cuentos, ellos tienen que crear imágenes mentales y esto les estimula la creatividad. El televisor se las mata. Son nuestros más gloriosos hijos y necesitan que los defendamos de tanta agresión.
Estamos en el inicio de un cambio profundo. Protejamos a aquello que vienen con el nuevo código. Son la esperanza del mundo.
Con el amor más grande, Carmen Santiago
fdnpcaracas@yahoo.es
Obra consultada: “Así fluye el Amor” de la Dra. Laura Rincón Gallardo