Queridos amigos:
Unos cuantos pensamientos sobre Escorpio:
¿Por qué nos asusta tanto Escorpio? Bueno, quizás por las pruebas. En Escorpio, todos sabemos que somos probados en tres áreas principales que conciernen a nuestra triple personalidad (física, emocional y mental): la relación alma/personalidad, nuestro lugar en el sendero y nuestra sensibilidad al Plan. Estas pruebas tienen que ver con el apetito, el deseo y las pruebas de la crítica mente inferior, y cada una de ellas tiene tres áreas mayores. Bueno, esas son muchas pruebas, y la experiencia me ha indicado que nada es pasado por alto o dado por sentado por aquellos que nos prueban, los siempre vigilantes Señores del Karma.
Con razón la gente parece temblar cuando Escorpio se acerca. Después de todo, para muchos de nosotros las pruebas sólo son oportunidades para aplazarnos o sacarnos una nota mediocre – puedo recordar claramente que hasta mis alumnos más brillantes esperaba sus exámenes de Inglés con temor y ansiedad.
La mayoría de nosotros nos hemos aplazado o no hemos estado a la altura de nuestros antecedentes. Una y otra vez, y vida tras vida, hemos tenido una infinidad de personas que nos ayudaban: amigos, familia, vecinos, virtualmente cualquiera sea, y especialmente personas del clero, cualquier sea ese clero, quienes constantemente nos mantenían, inclusive sutilmente, más o menos informados de nuestra ineptitud, me imagino que hemos sido condicionados para creer que vamos a fracasar.
Hemos aprendido mediante la amarga experiencia que el fracaso no es bueno. Generalmente es seguido por desagradables consecuencias, como no lograr lo que queremos, y mas bien, obtener lo que no queremos, como ser despedidos en lugar de promovidos. La mayoría de la humanidad está infectada de manera totalmente inconsciente con este profundo e interno sentido del temor. Lo llevamos con nosotros en nuestras memorias raciales. Está en nuestros mismos huesos.
Este temor al fracaso, y que frecuentemente genera fracaso es pandémico. Su imperceptible presencia interna permite que las cosas sean más fáciles para que las Fuerzas de la Oscuridad manipulen a la Humanidad. No hace tanto tiempo atrás, el Espectro del Terror, la máscara con la cual asemejamos a la apariencia de las Fuerzas del Mal, logró nuevamente encontrar un dispuesto anfitrión, siendo esta vez el Régimen Nazi de Alemania, que comenzó a surgir en Europa. Con respecto al surgimiento y crecimiento de la oscuridad, un hombre verdaderamente grande, F.D.Roosevelt dijo que “no debíamos temer a nada más que al temor mismo”. Esta es una profunda declaración, muy esotérica.
Siendo inconcientes de esta propensión a dejar que el temor dicte nuestras acciones, somos fácilmente manipulados y engañados. Dándonos cuenta de la existencia de este virus es un paso importante para vencerlo. Todos conocemos el temor. El punto aquí es comprender que tememos y que éste nos manipula con sutileza y en formas tortuosas.
Debido a que tendemos a considerar el plano físico denso como una realidad, no logramos ver, o mejor dicho, no registramos los movimientos de esta energía moviéndose a través de nuestra conciencia. Este punto de vista tiende a dejarnos pegados a la forma, y no podemos ver que hay un modo de salir de allí.
La forma para liberarnos es elevarnos uno o dos planos más arriba, y sopesar los asuntos que estamos enfrentando en nuestras variadas pruebas, como sistemas de energía en lugar de cadenas indisolubles, que nos aferran hacia alguna forma de ridículo comportamiento. Casi todo lo que hace la mayoría de la gente se lleva a cabo debido a sus hábitos y necesidades inconscientes, que los mantiene corriendo en círculos, como si fueran hamsters dentro de su jaula.
Salir de la jaula es cambiar nuestro punto de vista, y de eso verdaderamente trata Escorpio. ¡Las pruebas sirven para ver si al fin hemos comprendido! Existen docenas de mantrams antiguos y fragmentos de la sabiduría que dicen lo mismo una y otra vez. Mi favorito es “Guíanos de la oscuridad a la Luz , de lo irreal a lo Real y de la muerte a la Inmortalidad ”.
Mientras sigamos girando en la rueda de nuestro inconsciente condicionamiento, vivimos en el mundo horizontal del pasado. Así que necesitamos comenzar a pensar, es decir, movernos hacia el futuro, hacia el mundo sin forma de las ideas, el mundo donde no hemos sido condenados a la rueda de la ilusión, de la irrealidad y de la muerte. Así, podemos reorientarnos hacia la vida del alma, evidenciar prontitud hacia la iniciación y demostrar sensibilidad al Plan, y así convertirnos en el discípulo enfocado en Sagitario.
No, verdaderamente eso no es tan difícil. Se nos ha dicho una y otra vez que sí lo es, pero les pregunto: ¿es más difícil lograr una vida o continuar sufriendo con la no-vida que tenemos?
Con amor,
Tom Carney