ANTECEDENTES.-
La ciudad de Sucre ubicada en pleno corazón de Suramérica, donde se produce el divortium acuario (separación de las aguas), lugar donde divergen las cuencas de los dos ríos más grandes de América, el Amazonas y el Rió de La Plata.
Antes de la conquista española, el sitio de Sucre era un bosque de cedros. |
Ciudad que se encuentra a una altura de 2.844 metros sobre el nivel del mar, con un clima suave y templado, no observándose altas temperaturas, ni tampoco fríos intensos, con una media anual de 13 grados, siendo la máxima de 21 grados y la mínima de 7 grados centígrados y una de precipitación media anual de 850 mm . por metro cuadrado.
Por la descripción realizada y en base a datos que son proporcionados por los historiadores, se conoce con certeza que la ciudad de Sucre fue un valle de cedros. Lugar habitado por un reducido grupo de indios chaecas y/o Collansuyus, pertenecientes a una raza brava y guerrera, que después fue sometida por los conquistadores incásicos por el año 1250, posteriormente un 30 de noviembre de 1.538 fue fundada la ciudad de Sucre con el nombre de La Plata , por el Español Pedro Anzures, Marqués de Campo Redondo. En 1574, con las Ordenanzas de el Exmo. S. Don Francisco de Toledo Virrey del Perú, a favor del Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento de la ciudad de La Plata ; por primera vez se confirma el hecho de que los alrededores y el mismo sitio de la ciudad de Sucre, antes de la conquista española, era un bosque con predominancia del Cedro, que es el que ha servido para las construcciones de la ciudad, así como para la de Potosí y particularmente, para la construcción de la casa de la moneda. También en el libro becerro, instrumento que contiene ordenanzas, se puede comprobar que el monte alto de cedro se había alejado de la ciudad con el transcurso del tiempo.
El virrey Toledo, ya en esa época comprendía que la tala del bosque era derrochar la riqueza: que un árbol se forma en muchos años y se destruye en un momento; que los terrenos desprovistos de vegetación se denudan de su tierra vegetal y que con el transcurso del tiempo se tornan estériles, presentando la arcilla o la roca, que la falta de vegetación aleja a las lluvias, por consiguiente la humedad en el aire; que la desecación directa de los terrenos por el sol es más intensa donde no hay vegetación y que las lluvias cayendo con más fuerza arrastran el humus o mantillo; comprendía en una palabra, que los vecinos de La Plata al haber talado sus bosques de Cedros habían destruido una riqueza mucho más permanente que la riqueza mineral de Potosí.
Así como entendía muy bien el problema ecológico ya en aquella época, y para poner orden en los montes en estas provincias de los Charcas, dicto la siguiente ordenanza:
“Ítem por cuanto en torno de esta ciudad soy informado que se han cortado gran suma de cedros, e quemados, así para hacer chacararas, como para beneficiarlos con hachas y cuñas para tablas, en que se ha perdido grandísima cantidad, e siendo madera tan pesada para todo género de edificios, e obras primas ha sido gran descuido principalmente que ya no se hallan los cedros, sino lejos de esta ciudad. Ordeno e mando que ninguna persona después de la publicación de esta Ordenanza pueda cortar los cedros sin licencia de el cabildo, justicia e regimiento, so pena que por cada pie que cortare sin la licencia incurrirá en pena de cincuenta pesos para la cámara e obras públicas, e que los que así hubiere de cortar con la licencia sea obligado beneficiarlos con cierra grande sacando del tronco las tablas que fuere posible, y de las ramas las alfaxias; de manera que todos los cedros se beneficie sin quedar cosa alguna, so pena de cincuenta pesos por cada árbol que se beneficiare de otra manera aplicados según dicho es''.
En 1825 con la firma del acta de independencia y el primer Decreto que expide la Asamblea Constituyente , en honor al Mariscal de Ayacucho don José Antonio de Sucre, se designa a La Plata con el nombre del Mariscal, y se reconoce a esta como la Capital de la República de Bolivia.
Hoy, la ciudad de Sucre cuenta con más de 220.000 habitantes y tan solo existe un cedro que se encuentra en el convento de la Recoleta a cargo de los franciscanos, cedro que tiene más de tres siglos de vida, constituyéndose en un atractivo para los turistas y afirmando que es el fiel testimonio de la extinción de esta especie, más aún recordando que en esta ciudad existió un bosque de cedros.
Cuando una especia se extingue, se va para siempre. |
EL ARBOL DE CEDRO
N.V.: Cedro
N.C.: Cedrela
FAMILIA: Meliacea
Árbol de gran porte de 25 a 35 m de alto y tronco de 80 a 130 cm de diámetro. Fuste largo y recto, de hasta 10 m de largo. Copa amplia y follaje tardíamente caedizo. Las ramitas son cilíndricas y rugosas, con lenticelas pardo-amarillentas. Sus hojas pueden alcanzar 25 a 60 cm de largo, son alternas y paripinnadas; sus flores, pequeñas hermafroditas y cortamente pedí celadas, se hallan agrupadas en amplias panojas terminales, de 25 a 30 cm de largo, más breves que las hojas, florece desde septiembre a diciembre, en general con mayor intensidad en octubre, sus frutos, cápsulas leñosas, piriformes, dehiscentes por cinco valvas gruesas, de 6 a 7 cm de largo por 2,5 a 3,5 cm de ancho, de color pardo-oscuro, con numerosas entícelas más claras, su corteza castaño-grisáceo, surcada longitudinal y transversalmente formando placas rectangulares.
Originaria de América tropical y subtropical, llegando hasta la Argentina a la provincia de Misiones, donde es muy frecuente y se destaca por su follaje y frutos. El nombre de "cedro" se debe a la fragancia de la madera, parecida a la de los auténticos cedros, coníferas del género Cedrus del Viejo Mundo. Cedrela es un diminutivo de Cedrus .
El cedro tiene la particularidad, que su fina madera sirve para la construcción de muebles, puertas y ventanas, el Cedro por su excelente característica ya descritas tiene una alta demanda, lo cual excede los límites de la capacidad de reproducción de esta especie.
¿QUE ES LA EXTINCIÓN DE UNA ESPECIE?
Se dice que una especie se extingue cuando desaparece de una región o de un ecosistema, o sencillamente cuando el último animal o planta de una especie muere, de manera que se sostiene que tal especie está extinta. No puede ser devuelta, se fue para siempre. La extinción es la pérdida para siempre de un organismo.
Es muy difícil establecer el estado actual de las especies de plantas y más difícil aún la tasa de extinción. Existe una lista de plantas amenazadas - IUCN 1987- la cual contiene 768 especies en Latinoamérica de las que 717 están amenazadas a nivel mundial. El cedro se encuentra en dichas listas.
CAUSAS PARA LA EXTINCIÓN
- Sobreexplotación de los recursos, en el caso del cedro en la ciudad de Sucre, aún a pesar de que en tiempos de la colonia encontramos una conciencia ecológica para el cuidado del ecosistema por parte de los gobernantes de la época, existió la sobreexplotación de la madera del cedro debido particularmente al crecimiento insostenible de las poblaciones de las ciudades de Potosí y La Plata.
- Invasión de especies introducidas, Lamentablemente desde la fundación de la República , todos los Gobiernos se caracterizaron por no contar con un plan de reforestación del árbol de cedro, y la única acción de forestación que se llevó a cabo fue en la gestión presidencial de Aniceto Arce, con la implementación de la especie de eucaliptos traídos de Australia, del mismo modo Cordech por los años 80, implementó una mayor reforestación también de eucaliptos , principalmente en ciertas Provincias del Departamento, con las consecuencias que todos conocemos hoy día.
- La minería y la agricultura, dos actividades realizadas en diferentes ciudades, me refiero a la minería de la ciudad de Potosí y a la agricultura en la ciudad de Sucre, que sin duda, fueron la principal causa de la pérdida del cedro.
- El empobrecimiento biótico, no podemos negar que la erosión de los suelos y en consecuencia, el empobrecimiento de sus tierras por el abuso a su medio ambiente, así como la drástica disminución de lluvias durante largos períodos y la contaminación de sus quebradas y ríos, han generado el empobrecimiento biótico.
Todos deberíamos aprender a proteger el medio ambiente. |
CONCLUSIONES
Indudablemente, el actual ecosistema de la ciudad de Sucre tiene características diferentes a las que se dieron antes de la colonia, como ser el clima, la fauna y el paisaje, el valor en su biodiversidad, sumado a una extrema contaminación de sus quebradas y ríos.
La falta de conocimiento de parte de sus autoridades, sumada la indiferencia que exhibe la población civil respecto a los aspectos ecológicos, nos han llevado a esta grave situación, me refiero a un cambio radical de su ecosistema, olvidándonos de nuestra historia, y peor aún, no contando con políticas y planes de reforestación de los árboles originarios de esta región, como el cedro, el molle y el tarco. No coincidimos con el criterio de introducir nuevas variedades o especies que no pertenecen a esta región, insistimos en la importancia de conservar las especies milenarias, sólo así se justificaría mostrar orgullosamente al viajero el último cedro milenario que nos queda en el convento de la Recoleta.
Por todo lo expresado, cada vecino debe empezar a comprender la importancia del cuidado del medio ambiente, y exigir de nuestras autoridades verdaderos planes de reforestación en toda el área del que fuera un hermoso valle de cedro.
Por las razones antes apuntadas y para lograr que el cedro no se extinga por completo, debemos encarar las siguientes políticas y acciones:
- Elaborar un plan forestal e insertar y comprometer los recursos económicos en los P.O.A. de los Municipios, no solo en las avenidas y parques, si no al entorno de la ciudad, mancomunándose con todos los municipios rurales correspondientes.
- Implementar en todos los niveles de educación los temas medioambientales y de protección a la biodiversidad.
- Fortalecer la innovación tecnológica a nivel universitario en reforestación.
Sucre, 4 de abril de 2001