EN UNA ÉPOCA en la cual se ha desatado el Mal en la Tierra, mientras el “Vicario de Cristo” apuesta por subrayar las diferencias y dice que “no es conveniente” que católicos, protestantes, ortodoxos y otros miembros del Cuerpo Místico celebren liturgias ecuménicas en un espíritu de fraternidad y amor mutuo; mientras en Andalucía la Iglesia Católica se niega a compartir la Gran Mezquita de Córdoba con los fieles musulmanes (*) y mientras los vaticanistas amonestan severamente a los teólogos de mente abierta que ven a Cristo en todo pero sobre todo en los olvidados y en los necesitados, así como en los perseguidos y en los oprimidos por el Sistema Mundial (como el sacerdote vasco-salvadoreño Jon Sobrino), es por cierto un gran milagro el hecho de que luego de 2 000 años, en esta época tan perversa y materialista (negadora furiosa de los valores espirituales del hombre), la idea del Cristo haya sobrevivido a innumerables vicisitudes históricas y políticas adversas y todavía encuentre un lugar central en las mentes de muchísima gente -con todo lo que la idea (revolucionaria y subversiva ) del Cristo significa. Paradójicamente, esa vetusta y anacrónica institución ha sido uno de los vehículos a través del cual la idea-Cristo sobrevivió a lo largo de veinte siglos y llegó hasta nosotros. Vaya nuestro reconocimiento y agradecimiento por ello. Pero como la serpiente que se desprende de su antigua piel, o como el peregrino que ha vadeado un caudaloso río y deja la canoa en la orilla para continuar su camino a pie, ahora la idea se ha desprendido de esa institución y ha venido a ser lo que siempre ha sido: patrimonio espiritual de toda la Humanidad (incluso hay rastros de la idea-Cristo anteriores al Año Cero, inclusive en muchos culturas “paganas”). No, definitivamente no es posible que a Cristo también lo “privaticen”.
En la levadura de esta idea-fuerza incorrupta e inmortal (Cristo resucitando victorioso en el corazón de cada miembro de Su Pueblo), eterna y renovadamente contestataria (el inconformismo divino), se encuentra la Gran Esperanza de la Humanidad sufriente y de la Naturaleza toda.
Sí, son tiempos terribles. Basta con prender un minuto el noticiero radial o televisivo u hojear rápidamente el diario de cualquier día de la semana para apercibirse que algo anda muy pero muy mal en nuestro mundo, llevando a muchos a pensar que, realmente, “todo tiempo pasado fue mejor”. Que hay una gran desarmonía y malestar regional y mundial es un hecho que a nadie se le escapa. Pero no sólo hay malestar y desarmonía, hay también guerra criminal, un ataque mortal a las entrañas de la Madre Naturaleza y pensamientos muy oscuros que circulan como si nada por la psicósfera planetaria, contaminando y dejando inactivas a millones de mentes (muchos de esos pensamientos malignos llegan tranquilamente a los hogares de todo el Mundo por las películas que pasan por televisión o directamente por la autopista digital de internet, siendo su objeto de recepción sobre todo los jóvenes). Hay también una demencial carrera armamentística, una despreciable industria militar en vertiginosa expansión y los cárteles del narcotráfico y de la prostitución extendiendo sus negros tentáculos por todo el Mundo. Asimismo puede apreciarse una pasmosa decadencia espiritual generalizada y un extendido desinterés hacia la cultura universal y las propias tradiciones culturales y folklóricas, al mismo tiempo que la indecencia y las malas costumbres ganan los medios masivos de comunicación y reciben premios y medallas de honor. Para muchos la vida carece absolutamente de sentido, hace rato que renunciaron a la búsqueda de lo bueno, lo bello y lo verdadero, y no ven otra salida a su vacío interior y al desierto espiritual que observan a su alrededor que el entregarse al vicio y al descontrol, con lo que a su vez aumentan los males y los sufrimientos del Mundo. Mientras esto acontece en la superficie –a la vista de todos-, cosas muy siniestras y abominables es posible que se estén fraguando incluso tras las sombras, por mentes maestras que definitivamente han sido cooptadas por “el lado oscuro de la Fuerza ”. Y aunque de este modo la Creación terrestre peligra por la pura obra y gracia de la estupidez, de la codicia y hasta por la impiedad sin límites de muchos hombres, la Batalla todavía no se ha perdido... No, no sólo el Bien no ha sido vencido sino que el Armageddón apenas sí ha comenzado...
Estando a tan sólo trescientos segundos de la medianoche nuclear (suena apocalíptico, no me gusta ser tan aguafiestas; pero lo siento, ¡es verdad![**]), no hay que contemplar como meros espectadores impávidos cómo los inicuos, cómo los innombrables, cómo los Asuras que muchas veces se escudan miserablemente detrás de un cínico legalismo jurídico (sustentado por poderosos estudios de abogados) destruyen al Mundo –a nuestro mundo- repartiéndose impunemente las heredades planetarias (que les pertenecen, si vamos al caso, a todos los seres vivientes de este planeta, no únicamente a la especie humana). Incluso algunos trastornan con diabólica soberbia el diseño original de la Creación con programaciones artificiales y sintéticas de laboratorio, mientras osan poner bajo patente el mapa del genoma humano. Como dice el Apocalipsis , estos no son tiempos para ser “tibios”, hay que ser “fríos” o “calientes” y debe tomarse una posición... Además si no salimos ahora de nuestros capullos y crisálidas y no hacemos flamear majestuosa a la oriflama, ¿cuándo lo haremos? ¿cuando apenas falten uno o dos segundos para la Hora Cero ? Si se da cuenta de la abominación que se está perpetrando debe uno ponerse de pie, aunque sea con muletas. Cristo-Krishna necesita que cada soldado de Su ejército ocupe su lugar correspondiente en el campo de batalla de la vida, el Kurukshetra mundial. Cada soldado pondrá lo mejor de sí: sus recursos intelectuales y materiales, su cultura, sus conocimientos profesionales y vocacionales, su indignación, su hambre y sed de justicia, sus plegarias, su presencia en una hora clave. Pero cada soldado solo, aislado en medio de una manada de lobos y de chacales sedienta de codicia y poder, no podrá hacer demasiado, sopena que se lo devoren en la primer dentellada. Debe formarse entonces un cuerpo , un grupo , una legión de soldados (de alguna manera este movimiento ya está formado en los “planos internos” y se lo llama modernamente: “el nuevo grupo de servidores del Mundo”; otro nombre con que se lo conoce es “los bodhisattvas de la Tierra ”; falta su “bajada a tierra” y su más plena actualización en estos momentos tan críticos y dramáticos de la evolución terrestre). Además no se podrá salir a la impiadosa arena de ruedo sin la preparación necesaria. Que cada soldado lave entonces su corazón con la oración y cicatrice las heridas con el “mertheolate” del perdón (“ amad a vuestros enemigos, pedid por aquellos que os hacen el mal... ”). Que sosiegue su mente con las riendas de la meditación ( “aquiétate y sabe que Yo Soy Dios” ) y, como el Bautista (quien antes de salir a predicar purificó su mente en las profundas aguas bautismales del Silencio), que haga oír su purificado verbo en el desierto de las consciencias adormecidas por los ingeniosos mecanismos hipnóticos del Sistema. Como si no bastaran los pequeños reductos y “paraísos privados” en los cuales hemos encapsulado mezquinamente a nuestras vidas, ahora se agrega la nueva ilusión de la “realidad virtual”, con la que se ensancha el muro de separatividad que nos distancia del Mundo Real (***). La ratonera se cierra sobre sí misma, por lo que no será nada fácil despertar a muchos “zombis” (alucinados como están por la implacable y cada vez más sofisticada mecanización computarizada de la vida), pero cada soldado deberá intentarlo a pesar de todo, en su propio medio ambiente. Es demasiado lo que está en juego, y el propósito bien vale el esfuerzo.
Las máquinas no le ganarán al hombre (no deberían ganarle). No, tampoco este sistema perverso de hacer un mundo cada vez más privatizado y “ V.I.P. ” para unos pocos privilegiados, condenando a la miseria o directamente a la extinción a todos los demás (sean plantas, animales u hombres). Tampoco las falsas religiones (o las malintencionadas interpretaciones de algunas religiones) que ensalzan al terrorismo, canonizando satánicamente la Crueldad. Mientras haya seres humanos cuerdos que sean capaces de despertar a sí mismos y de ayudar compasivamente a otros a darse cuenta que el propósito de la vida no corre por vivir exclusivamente para hacer dinero, ni que el parcelamiento y la “privatización” de la Tierra (desde la pequeña burbuja burguesa de cada uno hasta los Estados nacionales “soberanos e independientes”, pasando por los medianos y grandes empréstitos capitalistas, nacionales o transnacionales) no forman parte de ningún Plan Divino (no figuran dentro de los planes de la Naturaleza ), de que los seres humanos tampoco podemos reproducirnos de una manera descontrolada y de que es necesario cuidar y proteger a la Naturaleza para que esta a su vez nos proteja, entonces habrá esperanza para el hombre. Tal vez incluso el sueño de muchos Videntes y Profetas se haga realidad y un Hombre Nuevo aparezca repentinamente algún día sobre la faz de la Tierra , superando al actual homo sapiens (que todavía tan bárbaro y primitivo se muestra, a pesar de toda su tecnología), así como éste en su momento superó al cromagnon y éste a su vez al homo neanderthalensis, que por su parte venía de trascender al homo erectus .
Esta –la del Hombre Nuevo, la del Superhombre- es una posibilidad. Si alguna vez dejamos de matarnos entre nosotros y de destruir al hermoso mundo que nos fue dado en heredad, entonces y sólo entonces el homo christus surgirá – Emmanuel mediante- de entre nosotros. “ La Creación entera, hasta el presente, gime y sufre dolores de parto, esperando ansiosamente la revelación de los hijos de Dios.” Cuando el Nuevo Adán haya nacido en el corazón de todos, o al menos en el de la “la masa crítica”, el Paraíso terrestre será entonces recobrado, o plenamente restablecido, y una nueva Edad de Oro jubilosa y luminosa alboreará de entre las cenizas de un mundo decadente y humeante. Pero para esto necesitamos sí o sí a Cristo. Sin Cristo no somos nada, o a lo sumo somos una caricatura grotesca, una lastimera sombra gargolesca de lo que podríamos ser –o mejor dicho, de lo que ya somos y no nos damos cuenta que somos. En realidad necesitamos dos cosas: necesitamos a Cristo (el Purusha , la piedra angular , el fundamento espiritual) y necesitamos a la Gran Diosa Madre, a la Mater Procreatrix : la BIOSFERA ( Prakriti , el fundamento terrenal) (****).
Orientar nuestros afirmados y mancomunados pasos hacia la más perfecta consumación de las “bodas alquímicas” del Cielo y de la Tierra , del Espíritu y de la Materia , es el gran desafío y el glorioso trabajo que los modernos cultivadores de la idea-Cristo tenemos por delante, consagrando todas nuestras fuerzas, energías y recursos (de la individualidad y de la personalidad, grupales y personales) a la concreción de la mayor empresa y utopía jamás soñada por el hombre en tiempo alguno: la conversión (transfiguración) de la Tierra de ser un sórdido Alcatraz planetario en un Oasis cósmico de Luz y Amor divinos que irradie bendición y salvación a todo el orden inferior de la Creación. Hacia esa meta lejana se encaminan los peregrinos que dejaron su barca en la orilla y ahora prosiguen su viaje hacia Shangri-lá a pie.§
Ichthys Anesta Resurrexit !!
¡¡Cristo Vive!!
Maran Atha !!
¡¡El Señor vuelve!! ( La Reaparición de Cristo)
CRISTO y la BIOSFERA (“ la Virgen ”), hoy más que nunca.
“Lokâssamasthâssukhino bhavantu”
“Que la Luz , el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra ” .
Hasta la victoria completa del Reino de Dios en la Tierra por siempre.
Gustavo R. Vega
Pascua de Resurrección 2007.
(*) El templo pertenecía al Islam antes de que la Reconquista hubiera expulsado a los musulmanes de España y era el tercer centro de peregrinaje islámico más importante de su tiempo, después de La Meca y Jerusalén. Ahora la cada vez más creciente inmigración marroquí (aproximadamente 800.000 inmigrantes), de creencia musulmana, ejerce una inédita presión: que la mundialmente famosa mezquita –declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO- vuelva a abrigar oraciones islámicas. Construida en el siglo VIII, durante la dominación árabe de la Península Ibérica que duró 800 años, fue convertida en catedral al compás de la Reconquista de los Reyes Católicos. La intención de los grupos musulmanes hispanos es que sea un espacio ecuménico a todas las religiones, y así se lo hicieron llegar por escrito al papa Benedicto XVI, proponiéndole que la mezquita se convirtiera en un templo donde cristianos, musulmanes y representantes de otras religiones pudieran rezar juntos y “ enterrar pasadas confrontaciones ”. La mezquita, un edificio con un “ enorme poder simbólico ”, podría mostrar el camino para una “ espiritualidad universal ”, aseguró Audalla Conget, secretario de la Junta Islámica de España. “ España podría ser la llave que abriera la puerta a la paz ”, añadió, señalando que durante la época de Al Andalus cristianos, musulmanes y judíos vivieron en una relativa armonía.
Realmente sería un experimento más que interesante el que pudiera existir una zona franca religiosa y un ámbito de libre circulación donde miembros de distintas confesiones pudiesen confluir amistosamente y dirigirse (cada uno según sus usos y costumbres) al Creador de todas las cosas, en un marco de respeto mutuo y tolerancia. Si el experimento andaluz tuviese éxito podría ser imitado en otras partes del Mundo, sobre todo donde hay focos de conflictos religiosos. Esto naturalmente ayudaría al indispensable diálogo interreligioso y al encuentro entre las civilizaciones, tan necesario en esta época de extrema tensión. Pero tanto la Iglesia española como el Vaticano rechazaron la propuesta, porque “ puede confundir a los creyentes ”. Semejante oportunidad es demasiado pedir para una institución conservadora y reaccionaria que todavía sigue aferrada a las perdidas glorias del pasado.
(**) El Reloj del Juicio Final , contador que de manera simbólica marca el tiempo que queda para la destrucción del Mundo, movió el último 31 de enero sus manecillas para señalar que las armas atómicas y el calentamiento global son ya alarmantes. Para un grupo de científicos nucleares, la posibilidad de una nueva guerra con armas atómicas y el cambio climático han puesto al Mundo en un riesgo cada vez mayor de sufrir una eventual destrucción total.
El pasado 31/01/07, especialistas agrupados en el Boletín de Científicos Nucleares ( www.thebulletin.org , entre los que se encuentran 18 ganadores del Nobel) movieron las manecillas del llamado Reloj del Juicio Final, para alertar que el fin del Mundo está, de manera simbólica, a sólo cinco minutos.
En 1947, concluida la Segunda Guerra Mundial, científicos de la Universidad de Chicago que habían participado en el proyecto Manhattan (el cual tuvo como objetivo el desarrollo de la bomba atómica) crearon el Reloj del Juicio Final . Sus manecillas fueron ideadas para indicar qué tan cerca está la Humanidad de la destrucción catastrófica, representada en dicho contador de tiempo por la medianoche. Ese año, el reloj inició su conteo ubicándose siete minutos antes de la Hora Cero.
Desde esa fecha y hasta ayer, el Reloj del Juicio Final se ha movido en 19 ocasiones. El año en que el Mundo habría estado simbólicamente más cerca de la hecatombe global fue 1953, con la crisis estadounidense de misiles con Cuba, cuando las manecillas marcaron las 23:58 horas.
El año en que la hora del "Juicio Final" se ha alejado más de la medianoche fue 1991, luego de que Estados Unidos y la entonces Unión Soviética se comprometieran a reducir su armamento nuclear. En esa ocasión las manecillas marcaron las 23:43 horas.
Antes del 31/01/07, la última vez que el Reloj del Juicio Final movió sus manecillas fue 2002, luego de los ataques terroristas contra Estados Unidos.
Durante un evento en el que participó el físico y cosmólogo Stephen Hawking, los miembros del Boletín de Científicos Nucleares señalaron que el gran potencial para una catástrofe provocada por la tecnología nuclear y la crisis causada por el calentamiento del planeta fueron los motivos para adelantar el reloj. "Estamos en el umbral de una segunda era nuclear. El Mundo no ha confrontado opciones tan peligrosas desde que las primeras bombas atómicas fueron lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki, en 1945", advirtió el grupo de expertos mediante un comunicado.
"La reciente prueba norcoreana de un arma nuclear, las ambiciones nucleares iraníes, las insistentes evocaciones de la presencia continua de unas 26 mil cabezas nucleares en Estados Unidos y Rusia –dos mil de ellas listas para ser lanzadas en segundos– son sintomáticas de la incapacidad para resolver los problemas planteados por la tecnología más destructiva de la Tierra ", agregó.
El objetivo del Boletín y su reloj es crear conciencia en el orbe sobre los riesgos de una catástrofe nuclear. Para muchos, esta preocupación podría parecer anacrónica, pero la organización advierte que aún es muy posible una guerra atómica. En los últimos años, cada vez más países han revelado sus intenciones de desarrollar programas nucleares con objetivos poco claros. El caso más reciente es Irán, pero algunas otras naciones consideran injusto que Estados Unidos, Francia y China, entre otros, posean armas atómicas y ellos no.
(***) El biólogo Edward Wilson, el mayor especialista en el estudio de la vida de las hormigas, señala en su libro “ La Creación ”: “La revolución técnico-científica moderna, en especial ese gran progreso que fue la tecnología computarizada de la información, implicó una segunda traición a la Naturaleza que alimentó la creencia de que las madrigueras en las cuales se desenvuelve nuestra vida material urbana y suburbana son todo lo que necesitamos para colmarnos como seres humanos. Sin dudas, hay muchos que parecen conformes viviendo en estos ecosistemas sintéticos. Pero no alcanzamos nuestra plenitud si no comprendemos el origen y, por consiguiente, el sentido de las calidades estéticas y espirituales que constituyen lo inefable de nuestra condición humana.”
(****) “ La Tierra constituye una burbuja autorregulada que nos permite proseguir indefinidamente sin siquiera pensar en ello ni recurrir a ningún dispositivo especial. La Biosfera es nuestro escudo protector, que comprende la totalidad de la vida, genera el aire que respiramos, purifica las aguas, gobierna los suelos, pero es, a su vez, una frágil membrana apenas ceñida al cuerpo del planeta” (Edward Wilson, op.cit .).