CREANDO UN NUEVO PARADIGMA

“Toda la oscuridad del mundo no puede apagar la luz de una sola vela”.


El Viejo Paradigma

Juntos, podemos y crearemos un nuevo paradigma en la Tierra. Sin embargo, para poder dar sugerencias significativas, primero necesitamos hablar con franqueza sobre lo que está pasando actualmente en el mundo. Pareciera que existen ciertos sectores dentro de la élite de poder mundial que desea ejercer todo el control posible en el mundo. La principal forma de cómo establecen este control es incitando el temor, el secretismo, la polarización, y distrayendo a la gente y apartándola así de su propósito de vida más profundo. Cuando estos sectores van logrando más poder y control, nuestras libertades se van evaporando cada vez más, y a veces hasta sin darnos cuenta.

El temor es usado por esos sectores de la élite global como una poderosa herramienta de control. “Los terroristas nos quieren matar a todos. Tu trabajo, tus ahorros y jubilación ya no están seguros. Tú debes estar con nosotros o contra nosotros. Podríamos ser atacados cualquier rato.” Todos estos mensajes nos precipitan hacia el temor. Y al alentarnos de que echemos la culpa a otros, tales como a los terroristas o a líderes “malignos”, los agentes del poder global nos alejan del control de nuestras vidas y más bien nos precipitan hacia el rol de débiles víctimas. Mientras más caemos en el temor y en sentirnos víctimas, más fácilmente se nos manipula.

El temor es usado como una poderosa herramienta de control.

El secreto o reserva controla y evita que se revelen agendas ocultas, alimentando la desconfianza, la sospecha y la paranoia en el mundo. En el nombre de la “seguridad nacional,” se nos dice cada vez más frecuentemente que no deberíamos saber lo que está sucediendo detrás de las puertas cerradas del gobierno. Sin embargo, se nos alienta a que nos mantengamos atentos y vigilantes con nuestros vecinos, para ver quiénes cuestionan al gobierno, y a aquéllos que se ven y actúan distinto a nosotros, como si fueran terroristas encubiertos en una piel de oveja. La excesiva sospecha y secretismo está causando que perdamos contacto con la humanidad común con quién compartimos nuestras vidas. La polarización nos lleva hacia un modo de pensar de “nosotros versus ellos”. Divide y conquista es una táctica que ha sido usada por la élite de poder del mundo con mucho éxito por siglos. Mientras la gente se dedique a culpar y atacar “al enemigo”, no podrán enfocarse en las causas más profundas de sus problemas. Los sectores controladores de la élite de poder procuran mantener la atención pública y la prensa enfocada en asuntos que nos dividen en dos sectores polarizados, para que sus grandes esfuerzos para obtener el poder y el control pasen desapercibidos. Los agentes del poder controlan entonces los dos lados del dividido público, asegurándose que los dueños de la prensa y los medios y los candidatos claves de todos los partidos políticos apoyen sus agendas de mayor poder y polarización, que con frecuencia involucran ganancias a través de la guerra.

Un último método más sutil pero a la vez poderoso para lograr el control es distraer a la gente y que no tengan un propósito en su vida. Consideren que la televisión, radio y cine están llenos de codicia, violencia y sexo vacuo. Nuestro sistema educativo prioriza cada vez más someterse a pruebas basadas en el desarrollo de la inteligencia y la creatividad. El exceso de control corporativo de los medios limita las noticias que recibimos, y frecuentemente moldea nuestras decisiones y el modo que pensamos. Nuestra atención está siendo sutilmente desviada de nuestro más profundo propósito de vida hacia atracciones más superficiales basadas en el sexo, el consumismo y el dinero.

Mientras la gente sucumbe al temor, el secretismo y la polarización (división), y al ir perdiendo contacto con su sentido de propósito en la vida, los elementos de la élite global pueden ejercer mayor control sobre nuestras vidas y mundo.

El Nuevo Paradigma

¿Qué podemos hacer de todo esto? Finalmente, es el temor colectivo, el secretismo, la polarización y la pérdida de propósito en todos nosotros lo que ha permitido que ciertos líderes tomen el poder para trastornar la democracia, y quitarnos nuestra libertad. Si nos comprometemos a trabajar en estos asuntos, tanto dentro de nosotros mismos como hacia fuera, en el mundo, ‘inspirando a otros a que hagan lo mismo', podremos cambiar nuestra dirección colectiva y construiremos una base sólida de un nuevo paradigma. Varias acciones podrán ayudarnos a tomar firmes pasos hacia esa dirección.

Desarrolla un propósito e intenciones en tu vida. Vivir vidas plenas y ricas en el complejo mundo actual, es vitalmente importante para que dé a tu vida una dirección clara, y puedas explorar qué es lo más profundo y significativo para ti, desarrollando así intenciones de un propósito de vida basadas en ello. Luego escoge vivir tus intenciones y seguir tu propósito lo mejor que puedas cada día. Al escoger vivir con dirección clara y enfocada, la vida se vuelve más profunda y significativa. Debilita entonces la seducción hacia el consumismo y el exceso de los medios, los cuales nos distraen de nuestro propósito, permitiéndonos enfocarnos con mayor efectividad en la creación de un nuevo paradigma.

Asume tu responsabilidad personal creando un nuevo paradigma.

Escoge transformar el temor en aceptación y amor. Cuando notemos que estamos sintiendo temor, podemos rastrear las raíces de ese temor, para que podamos identificar su razón de ser y poder manejarlo más conscientemente. Podemos abrirnos a la guía de amigos, profesores y fuentes espirituales para que nos ayuden a cambiar ese temor en una aceptación y comprensión. También podemos transformar nuestros temores dando una bienvenida al amor de Dios siempre presente, y al amor que siempre yace muy profundamente dentro de nuestros propios corazones, y en el de los que nos rodean. Al hacer esto, comenzamos a reconocer el temor como una invitación de crecimiento.

Toma conciencia de cuando estés asumiendo el papel de la víctima, y más bien escoge asumir la responsabilidad personal de crear un nuevo paradigma. Al culpar a otros por nuestros problemas, con frecuencia evitamos tomar la responsabilidad de cuán involucrados hemos estado al crear esos problemas mediante las selecciones que hacemos. Cada vez que nos encontremos asumiendo el rol de víctima culpando a los demás (incluyendo a la élite de poder) por cualquier cosa que no funcione en nuestras vidas, podemos optar por mirar dentro de nosotros mismos, para explorar y asumir nuestra responsabilidad en aquello que está sucediendo. Al dejar de culpar tanto a los demás, y más bien procurar superarnos, cada uno de nosotros podemos hacer la diferencia, tanto en nuestras vidas como en nuestro mundo.

Evita el secretismo y alienta la apertura y transparencia. Una manera importante de hacer esto es trabajando juntos para informar a amigos y a colegas sobre importantes eventos ocultos al público. Entonces, en nuestras propias vidas, cuando notemos que ocultamos información a otros, podemos examinar nuestras motivaciones para mantener ese secreto. ¿Estamos ocultando información debido a nuestro interés propio, o porque esto es mejor para todos los involucrados? Y a nivel más profundo, ¿estamos evitando ser honestos con nosotros mismos?

Sal de la polarización y del enfoque del “bien contra el mal” y “el nosotros contra ellos.”      Consideremos la posibilidad que todos nosotros estamos haciendo aquello que creemos que sea correcto  basándonos en nuestras creencias, circunstancias y crianza. Cada uno de nosotros tiene un lugar en su corazón que sólo quiere amar y ser amado. Al enfocarnos menos en culpar y ponerlos “a ellos” en tabla de juicio, y apoyando la motivación más elevada en toda la gente, incluyendo a miembros de la élite de poder, vemos cada vez más que todos somos una sola familia humana, y que podemos escoger transformar nuestro mundo, trabajando juntos para el bien común.

Finalmente, unirte en grupos y comunidades para apoyarse los unos a los otros a efectuar estos cambios positivos. En estos grupos y comunidades nos apoyamos transformando el temor en aceptación y amor. Intercambiamos información de todo lo que se nos está ocultando y exploramos los modos para salir de la polarización. También compartimos las intenciones y el propósito de nuestra vida, y nos alentamos para vivir esto tan plenamente como podamos. Y nos inspiramos los unos a los otros para que asumamos la responsabilidad de nuestras vidas y ser lo mejor que podamos ser. Cuando nos unimos en comunidad apoyándonos con estas intenciones, nos unimos construyendo una red creciente de inspiración y poder en todo el planeta.

Estas sugerencias enfatizan cambiar la conciencia colectiva del mundo mediante la transformación tanto de nuestras vidas personales como la del mundo a nuestro alrededor. Hagamos todo lo que podamos para parar los comportamientos destructivos de la élite de poder global. Sin embargo, no pretendamos cambiar el mundo externo sin antes tener una base interna sólida, porque peligramos de culpar a otros o caer en la polarización del “nosotros versus ellos”, cosa que sólo nos dividirá más. Al recordar que el cambio más poderoso comienza dentro de cada uno de nosotros, podremos desarrollar más equilibrio y fortaleza para poder después trabajar para un cambio positivo afuera, en el mundo.

Cuando cambiamos de adentro para afuera, enviamos ondas de inspiración y curación al mundo. Al unirnos en grupos y comunidades para apoyarnos en esto, esas ondas se convierten en olas que poderosamente ayudan a crear un nuevo paradigma para todos nosotros.

(Rudolf Schneider, Ginebra)