CONECTANDO LOS PUNTOS

El Nuevo Orden Mundial de Thomas Beckford


No se confundan: Esta no es la teoría de una conspiración. Es una conspiración, pero no tiene nada de teórica, ya que cualquiera que abra sus ojos, podrá verla fácilmente. Este proyecto de un “Nuevo Orden Mundial” consiste en muchas tácticas intercaladas en diferentes áreas y en distintos niveles, principalmente dirigidos hacia los países en desarrollo y en las poblaciones pobres o indeseables. A continuación conectaré los puntos representando a los más evidentes y formaré una figura aterradoramente clara y coherente.

"Hemos omitido en este artículo nombres y lugares, debido a las graves implicaciones que ello conlleva, sobre todo hacia nuestras naciones en desarrollo".

La propagación de guerras, y también guerras civiles. Las principales ubicaciones son África, los Balkanes, la antigua Unión Soviética, Filipinas, Indonesia, Sri Lanka, India, Afganistán, América Latina, Irak, etc. Unos pocos enormes conglomerados o traficantes internacionales de armas están efectuando ganancias astronómicas y obscenas con la venta de todo tipo de armamentos, y con la complicidad de importantes figuras políticas que influyen para que surjan estas guerras y tienen el poder para permitir el ingreso de estas armas. Por ejemplo, existe el Grupo Carlyle, que es uno de los más importantes proveedores de armamento de guerra, ligado a prominentes líderes mundiales.

La propagación del terrorismo. Una táctica infalible para la provocación de guerras es fomentar y apoyar la actividad terrorista, lograda frecuentemente mediante la infiltración de grupos revolucionarios existentes. Con frecuencia hechos terroristas son respaldados por el país que aparentemente está siendo atacado. Analizando a profundidad a quienes se benefician a la larga de tal terrorismo, no son, por supuesto, los individuos que llevan a cabo las explosiones, etc., ya que no son nada más que instrumentos, ya sea fanáticos ignorantes o simplemente pagados para hacer el trabajo sucio, sin saber realmente quiénes están detrás de todo eso.

La propagación de la violencia a través de los medios, especialmente las llamadas películas de acción de Hollywood, que salen tanto en cines como en canales de TV. La producción de cientos de este tipo de películas, y emitidas prácticamente a diario en una vasta mayoría de los canales de televisión del mundo, promueven la violencia como si fuera un fenómeno natural y constante, y con frecuencia glorificado como heroico, estimulando a los jóvenes a que apoyen la violencia como una forma natural para resolver un problema, mientras que al mismo tiempo promueve un clima emocional de temor y odio.

La propagación de venenos: El aspecto más pernicioso y siniestro de varias guerras incitadas desde 1990 es el uso del llamado “uranio reducido”, un material nuclear que permanecerá letal durante miles de años y podrá cambiar desde la base de la raza humana, causando mutaciones genéticas. Esta munición ha sido usada en Irak desde 1990, en los Balcanes y en Afganistán, y aún es usada profusamente, a pesar de ser ilegal y viola los existentes tratados internacionales. Este es un caso en que lo correcto sería desechar este peligroso material, pero sale muy caro hacerlo, prefieren venderlo ventajosamente.

Lo mismo ocurre con el fluoruro para veneno de ratas, un subproducto altamente tóxico que sirve para varios procesos industriales, especialmente dentro de la industria del aluminio. Se ha dicho que el fluor previene caries y ¡que se debe agregar al agua potable en todo el mundo! El hecho es que el fluoruro es un veneno tan letal después del arsénico, el cual es considerado el más tóxico. Las leyes del medioambiente requieren retirarlo cuidadosamente, lo cual presupone un alto costo para las industrias, así que ahora lo venden con una buena ganancia a municipalidades con el peligro de envenenar a aquellos ciudadanos que no usan agua embotellada para beber, ya sea por ignorancia o por falta de dinero. Un aspecto interesante de esto es que tanto en los campos de concentración de la Alemania Nazi como en la Rusia Soviética se daba a los prisioneros fluoruro en al agua para mantenerlos dóciles y obedientes y evitar que piensen independientemente o hagan protestas.

La interferencia en la agricultura global y en la producción de alimentos. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos desarrolló por primera vez la llamada Tecnología Terminator, que consistía en nuevas semillas manipuladas que obligan a los granjeros a comprar nuevas semillas cada vez que plantan. Eso impide que el granjero guarde sus propias semillas, como lo hacía antes, para usarlas la próxima vez. Son tecnologías de semillas estériles. Y así, pueblos cuyos antepasados dominaron por ejemplo la domesticación del trigo, ahora tendrán que pagar por el privilegio de plantarlo. Gente que ha tenido una tradición de 10,000, que ha horneado su pan 9,500 años antes que nosotros, se vuelven dependientes de grandes industrias internacionales para comprar su semillas porque se les dice que con estas nuevas semillas su cosecha rendirá más y mejor.

"Detrás de todo esto, hay una manipulación siniestra. Sin embargo, recordemos que <<LA JERARQUÍA PERMANECE>>".

La propagación de las enfermedades – reales o ficticias – con el resultado de temores masivos y consecuentes ventas de medicinas, como también de programas de vacunación, todo lo cual debilita a la población, si no mata una buena porción de ella, mientras que los responsables obtienen buenos dividendos, como es el caso de la industria farmacéutica y química, muy ligada a los políticos en el poder.

El insidioso síndrome VIH-SIDA es el Rolls Royce en esta categoría. Fue artificialmente producido y promovido como una excusa de un programa diabólicamente diseñado para reducir cruelmente partes indeseables de la población mundial, mientras que a la vez daba pingües ganancias a las compañías farmacéuticas. El VIH-SIDA es un esfuerzo paralelo a la provocación de guerras, increíblemente apoyado por toda la comunidad internacional y de Naciones Unidas, entre otros.

La proliferación de drogas ilegales por los carteles internacionales de la droga contribuye masivamente a la mala salud, crímenes y pobreza en todos los países afectados. “La guerra a las drogas” es tan falsa e hipócrita como la “guerra contra el cáncer”, “la guerra contra el SIDA”, y la guerra contra el terrorismo”, habiendo todas aumentado masivamente lo que se pretendía erradicar.

La minada salud pública, no sólo propagando venenos, pero poniendo a la venta medicinas – legales e ilegales – que producen efectos letales paralelos, y también legislando para prohibir a la gente a que se hagan tratamientos con ciertos medicamentos alegando que éstos “no han sido comprobados” y que son potencialmente peligrosos para el paciente. En esta categoría existen tales cosas como vitaminas y alimentos naturales y sanos, que pueden mantener sana a la gente y evitar que se vuelvan dependientes de medicinas carísimas y sintéticas que deberán consumir para el resto de su vida.

Hay más en esto: los grandes conglomerados de alimentos pertenecen directa o indirectamente a las industrias farmacéuticas y químicas, y no tienen interés que la gente consuma alimentos sanos y usen medicinas naturales, pues reduciría la demanda para sus productos. El edulcorante artificial Aspartame es una sustancia neurotóxica patentada por el gigante farmacéutico Searle, y fue prohibido como un aditivo para alimentos desde hace ya 20 años debido a sus peligros para la salud. Sin embargo, actualmente es usado en miles de productos. El daño mayor surge porque endulza las bebidas gaseosas “Light”, que tienden además a ser adictivas.

También encontramos que la nueva industria de Ingeniería Genética (o Manipulación Genética, GM en inglés) que trabaja con plantas y animales tratados genéticamente, sin verdaderamente saber las consecuencias que puedan tener en el medioambiente y en el futuro de las especies en existencia, incluyéndonos a nosotros, los humanos.

No hay buenos augurios para los granjeros tradicionales, que están comprando cada vez más productos como fertilizantes artificiales y que son dañinos para el medioambiente, más pesticidas e insecticidas como también cosechas genéticamente manipuladas. Son augurios aún peores para la salud y la salud de la Humanidad en general, significando nosotros, los consumidores, y nuestra descendencia.

Al exportar a los países en desarrollo estos químicos y medicinas perniciosas que han sido descartadas o modificadas por los países desarrollados, se logran dos objetivos:

•  El producto descartado puede ser vendido ventajosamente en países en desarrollo.

•  La población se puede enfermar y necesitar más medicamentos, o morir. Así, la meta de reducir las poblaciones en los países pobres es lograda, junto con el aumento de ganancias potenciales para las industrias químicas y farmacéuticas de los países desarrollados. Si la mala salud inducida químicamente puede ser culpada al VIH-SIDA, como suele serlo – los gobiernos y las agencias internacionales de ayuda deberán pagar muy caro por las medicinas fraudulentas llamadas “anti-retrovirales” que terminarán el trabajo muy efectivamente matando a sus víctimas mientras generan más lucro para la industria farmacéutica global y para los políticos que los apoyan.

"Aquellos que incitan conflictos usan las herramientas del temor, la envidia y el resentimiento".

Estos tratantes de temores mediante las epidemias tales como el ántrax, el virus de las aves asiáticas y otras amenazas existentes o inventadas, como también la “vaca loca”, han sido usados para eliminar vastas poblaciones de ganado saludable pertenecientes de pequeños granjeros independientes.

Al mismo tiempo, estos temores sirven para que la gente acepte una nueva legislación que – en nombre de la “seguridad” y la “protección” pierden mucho de sus libertades y derechos.

Finalmente, el control de los países en desarrollo por el Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, que contribuyen bastante para que continúe la pobreza, la mala salud y los conflictos armados en muchos países en desarrollo, notablemente en África y Latinoamérica. Su política de libre mercado ha mantenido intencionalmente a los países que han “ayudado” sumidos en una deuda profunda, con poblaciones al borde de la inanición y rebelión, y de las cuales con facilidad puede saltar la chispa de provechosos conflictos armados.

Jens Jerndal agrega: Para lograr el futuro positivo que todos aspiramos, ¿qué podría ser más importante que evitar las guerras devastadoras y traumáticas? Las guerras que malgastan los recursos limitados del planeta, entorpecen el progreso y producen tragedias masivas humanas, con consecuencias funestas para las generaciones que vienen.

Los muchos movimientos de paz en todo el mundo han logrado muy poco, porque no encaran las verdaderas causas de los conflictos internacionales y guerras.

A pesar que pocas personas lo ven o quieren dar crédito, los mayores conflictos han sido provocados intencionalmente por fines de lucro e intereses de poder. Aquellos que incitan conflictos para escalar políticamente o por intereses económicos usan las herramientas del temor, la envidia y el resentimiento. El temor y la envidia son el resultado de una forma de pensar ignorante y materialista que existe en la sociedad moderna. Una vez que ha surgido un conflicto que causa muerte y sufrimiento en ambos lados, es reforzado por el sufrimiento y el odio, y se vuelve acrecentadamente difícil para resolverlo.

Podríamos esforzarnos comenzando hacer tres cosas:

•  Boicoteando a todos los canales de televisión y cine que muestren violencia y armamentos,

•  Logrando que las nuevas energías renovables lleguen en forma libre a todos,

•  Impidiendo y parando la producción de armamento de todo tipo mediante huelgas, sabotajes, acciones similares a Greenpeace, etc.

Estas no son tareas sencillas, pero tienen el potencial de lograr buenos resultados a la larga. Obviamente todo se resume en despertar la conciencia de la población, mediante un cambio radical de prioridades y valores. Esta transformación de nuestra sociedad, tan necesaria para nuestra supervivencia como civilización y como especie, difícilmente podrá lograrse sin antes pasar por una considerable crisis financiera. Actualmente, toda la economía mundial está encauzada hacia el complejo militar-industrial, lo cual significa que nos encaminamos hacia un colapso total.

Mientras no comprendamos qué está en juego, y aquello que deberán hacer los actores en este escenario mundial, estaremos impotentes para lograr la paz y una feliz co-existencia global para toda la Humanidad.

(Rudolf Schneider, IPS, Ginebra)

Dios Trabaja con las Manos de Alguien

Hay un dicho sufi que dice “Ata al camello”. Esto hace referencia a que un día iban el mourin (discípulo) y su Sheik por el desierto cuando los encontró la noche. El discípulo armó la carpa para el descanso de su Maestro, luego también se acostó en la entrada mirando las estrellas hasta que se quedó dormido. Llegada la hora del primer rezo, siendo aún de noche su Sheik salió de la carpa y todavía un poco dormido se dio cuenta que el camello ya no estaba. Despertó de golpe y gritó:

-¡El camello! ¿Ataste al camello?... Imaginando la gran dificultad que tenían por delante, volvió a preguntar al discípulo:

-¿Ataste al camello?...   A lo que el mourin respondió:

- No maestro usted nos enseña a confiar en Alá en cada acción... Y el maestro le dijo: 

- Sí... pero primero ata al camello... después confía en Alá... Alá tiene que trabajar con las manos de alguien.

INDEPENDENCIA

No hay otra labor que conocer tu rostro original. Esto es lo que se llama independencia, tener el espíritu claro y libre. Si afirmas la existencia de una particular  doctrina o patriarcado, sólo te engañarás a tí mismo.

Observa el interior de tu corazón, en él brilla una trascendental claridad. No seas codicioso ni dependiente, e inmediatamente obtendrás la certeza.

Yen-t'ou