El dióxido de carbono y otros gases calientan la superficie de nuestro planeta de forma natural, y de esa manera parte del calor solar queda atrapado en la atmósfera. Este fenómeno es positivo porque permite que la Tierra sea habitable. Sin embargo, quemando combustibles fósiles -como carbón, gas o aceite-, y deforestando, hemos incrementado dramáticamente la cantidad de CO2 en la atmósfera, por lo que las temperaturas están aumentando.
La inmensa mayoría de científicos afirma que el calentamiento global es un fenómeno real, que ya está ocurriendo y que es el resultado de la actividad del hombre y no un fenómeno natural. Las pruebas son apabullantes e innegables.
Sin duda podemos solucionar este problema. De hecho, tenemos la obligación moral de hacerlo. Pequeños cambios en nuestra rutina diaria pueden significar, sumados, diferencias enormes para detener el calentamiento global. Todos tenemos una responsabilidad y una oportunidad de actuar; en especial las administraciones locales por su cercanía al ciudadano y el impacto de sus decisiones. El momento de unirnos para solucionar el problema es AHORA.
Breve historia del calentamiento global
A finales del siglo XIX, finalizó una etapa de 400 años conocida como "pequeña glaciación", tras la cual comenzaron a elevarse las temperaturas. El químico sueco, Svante Arrhenius, postuló entonces por primera vez la hipótesis de que los incrementos o descensos en concentraciones de gases de efecto invernadero podrían influir en las variaciones de las temperaturas, en un intento de explicar las eras glaciales.
En aquel momento, sus coetáneos rechazaron radicalmente esta teoría y, aún hoy, las tesis que defienden la actividad humana como principal causa del calentamiento global han encontrado críticos, que argumentan que no está demostrado que el incremento de las temperaturas vaya a continuar produciéndose en el futuro.
Lo cierto es que los modelos climáticos más recientes muestran que el calentamiento producido entre 1975 y 2000 es en gran medida antropogénico y que es probable que continúe si no se empieza a controlar el problema, cuya principal causa es la emisión de gases de efecto invernadero. De continuar con las tendencias presentes, en los próximos 300 años se emitirá la misma cantidad de carbono que en los últimos diez milenios.
Actualmente estamos presenciando algunos de los cambios provocados por el aumento de las temperaturas. La disminución de la capa de nieve y los cambios meteorológicos pueden influir en las actividades humanas y en los ecosistemas, obligando a algunas especies a emigrar de su hábitat para evitar su extinción. Por otro lado, el deshielo de los polos, podría provocar un aumento de 125 metros del nivel del mar en los próximos cien años.
Teniendo en cuenta que con un aumento de 6 metros , Londres y Nueva York se inundarían, las consecuencias serían devastadoras.
Los científicos opinan que, para poder evitar el serio impacto que tendría el daño medioambiental causado, las emisiones de CO2 deberían reducirse inmediatamente, a pesar del coste económico que algunos dicen supondrá para las naciones altamente industrializadas. Varios economistas, sin embargo, han asegurado que mientras que el cambio climático produciría reducciones del 20% en el crecimiento económico mundial, tomar las medidas para evitarlo no sobrepasaría un 1%.
10 cosas que puedes hacer para frenar el calentamiento global
* Cambia las bombillas: Reemplazar una bombilla tradicional por una de bajo consumo ahorra más de 45 kilos de dióxido de carbono al año.
* Conduce menos: Anda, monta en bicicleta, utiliza medios de transporte públicos. Ahorrarás 30 gramos de CO2 por cada 4 kms. y medio que no conduzcas.
* Recicla: Puedes ahorrar más de 730 kilos de dióxido de carbono al año al reciclar únicamente la mitad de la basura que se produce en casa.
* Revisa los neumáticos: Un correcto mantenimiento del inflado de los neumáticos puede reducir el gasto de combustible en más de un 3%. El ahorro de 4 litros de gasolina evita que 6 kilos de CO2 salgan a la atmósfera.
* No uses tanta agua caliente: Es necesaria una gran cantidad de energía para calentar agua. Instala un regulador de caudal del agua en la ducha y evitarás la emisión de más de 100 kilos de CO2 al año. Lava con agua fría o tibia y ahorrarás 150 kilos de dióxido de carbono.
* Evita comprar productos con mucho embalaje: Puedes evitar la emisión de 1.100 kilos de CO2 si reduces tu basura en un 10%.
* Ajusta el termostato: La oscilación de 2 grados en invierno y en verano ahorra más de 600 kilos de dióxido de carbono en un solo año.
* Planta un árbol: Un solo árbol absorbe una tonelada de CO2 durante toda su vida.
* Apaga los dispositivos electrónicos: Sólo con apagar la televisión, el DVD o el ordenador cuando no estén en uso evitarás que miles de kilos de CO2 salgan a la atmósfera.
Fuente: Futurastudio
(Irene Luna, Venezuela)