EL ALMA DE LAS NACIONES

“Puede tener alma una nación? Es un tanto difícil imaginarlo, sobre todo si viven hoy en Norteamérica – o cuando ven las noticias y observan a cualquier nación.

Sin embargo, de igual manera que nosotros tenemos una personalidad auto-centralizada (centrada en sí misma) y un alma altruista con un propósito superior, lo mismo ocurre con las naciones. Con más frecuencia, su personalidad está actuando en el escenario mundial. Podemos observar esto claramente en la forma cómo votan las naciones en Naciones Unidas, cuando actúan movidas sólo por el interés de sí mismas. Pero su alma irradia cuando promueven algo que sea para el bien común de todas las naciones, en temas tales como la prevención de la violencia, la protección de los derechos humanos o el medio ambiente.

La mayoría de las naciones aparecieron como resultado de un grupo o de un individuo quien articuló de algún modo una pequeña chispa del alma espiritual de esa nación, y le dio sentido de coherencia y de dirección. El gran sabio hindú y reformista político Sri Aurobindo dijo: “La nación o sociedad, igual que el individuo, tiene un cuerpo, una vida orgánica, una moral y un temperamento estético, una mente en desarrollo y un alma. Es un alma de grupo que, una vez lograda una característica separada, se irá volviendo cada vez más auto-consciente. . .”

De igual forma que los individuos deben esforzarse durante el proceso de integración de la personalidad, llevando sus componentes físicos, emocionales y mentales de sus personalidades hacia un todo coordinado y funcional, así también una nación deberá convertirse en una personalidad integrada, antes de que pueda invocar con éxito a su alma.

Las Personalidades de las Naciones

Del mismo modo que las personalidades individuales en desarrollo que aún no se han integrado a su alma, tienden a ser separatistas, centradas en sí mismas, arrogantes y materialistas, igual pasa con las personalidades en desarrollo de las naciones. Las naciones que se identifican principalmente con sus personalidades, tienden a sentirse engrandecidas y piensan que su nación es superior a las demás. ¿Les es familiar?

Cuando una nación es regida principalmente por su personalidad, será materialista, egoísta y se sentirá como si fuera el centro del mundo. Tratará de manipular sus relaciones con otras naciones debido a su ventaja, sin cooperar con ellas. El mundo será visto a través de los lentes del “realpolitik” (la política de conveniencia), y todas las relaciones se verán como una lucha hacia el poder y la dominación. Este tipo de expresión gobierna a la mayoría de las naciones del mundo actual.

Estados Unidos, por ejemplo, es idealista y chauvinista al extremo, y cree que las demás naciones deberían adoptar sus modelos particulares políticos y económicos, y con frecuencia presionan a las demás naciones para que las adopten. Inglaterra se cree superior a las demás naciones debido a su larga edad y amplia experiencia como un poder colonizador. Francia se apoya en su brillante intelecto más que en su alma espiritual. China cree que puede permanecer separada del resto del mundo para proteger su sistema de gobierno autoritario.

Un profundo error en la personalidad rusa es que “el eslavo que vive dentro de cada alma Rusa” como decía Chekhov “tiene la psicología de la víctima.” El yugo Tártaro de siglos de opresión fue derrocado, sin embargo, el sistema de comando bajo el cual viven los Rusos ha prevalecido tanto, que ha dejado una profunda huella, tanto en la familia como también en la vida política, y es difícil erradicarla.

Estas son luchas dentro de cualquier psiquis nacional entre aquellos elementos que representan su alma y los que representan su personalidad. Finalmente, al continuar la evolución, el alma llegará a iluminar y controlar la personalidad de una nación. Mientras que los impulsos del alma no sean atendidos y los deseos inferiores dominados, habrá problemas y hasta desastres en la vida nacional.

Cuando existe un prolongado antagonismo racial o étnico que se cristaliza en odio, tales como las viejas animosidades entre los Serbios, Croatas y Musulmanes de la antigua Yugoeslavia, inevitablemente surgirá una explosión externa, debido a estas actitudes destructivas internas. Esto dio como resultado esa brutal guerra civil y “limpieza étnica” de Musulmanes por los Serbios, que explotó en ese país en 1992.

Las crisis presentan oportunidades para que se dé una mirada renovadora a las prioridades y propósitos nacionales. Generalmente son una señal de un conflicto entre los valores del alma y los de la personalidad. El ataque terrorista del 9/11 en Estados Unidos llegó justo en el período en que la administración se estaba retirando de muchos tratados internacionales, para construir lo que muchos denominaban “”la Fortaleza Norteamericana”, y por lo tanto, esa tragedia le brindó la oportunidad de un importante despertar del alma. Ninguna nación puede construir paredes que los separen de otras naciones o de las condiciones desesperadas que nutren la pobreza y el terrorismo alrededor del mundo. La personalidad de Estados Unidos respondió con temor y venganza, atacando a países a los que acusó de albergar terroristas o armamento de destrucción masiva. Hubiera sido una respuesta más espiritual si hubieran investigado el por qué las recientes políticas de Estados Unidos alrededor del mundo generan tanto odio entre tantos países – tanto los que están en vías de desarrollo como también los países europeos.

La crisis del petróleo de 1970 fue una oportunidad para que muchas naciones industrializadas examinen su estilo de vida ineficiente y derrochador, desarrollando tecnologías que ahorren energía y asumiendo un modo de vida más sencillo. A pesar que por un tiempo se pusieron de moda los carros con eficientes sistemas energéticos, al final, Estados Unidos retornó a los costosos carros que malgastan el combustible y consumen una enorme proporción del petróleo del mundo. Mientras que Japón respondió más desde el nivel del alma y aumentó dramáticamente su eficiencia energética.

Invocando al Alma Nacional

Una vez que se ha integrado exitosa y poderosamente una nación, su evolución no para ahí, como muchos piensan. Igual al de un individuo, una vez que la personalidad de una nación se desarrolla plenamente, el logro y la apoteosis de su existencia es invocar, contactar y expresar al alma de la nación, a su potencial espiritual interno. Esto se hace fortaleciendo su voluntad nacional mediante la auto-disciplina en lugar de la auto-indulgencia, mirando hacia adelante y evaluando los resultados futuros de las decisiones actuales, y procurando vivir de acuerdo a los principios más elevados. Entonces, la voluntad nacional se alineará con la Voluntad Divina más elevada y se convertirá en una ofrenda para la humanidad en lugar de una obstrucción para la evolución. Un famoso ejemplo de esta elevada expresión del alma fue la antigua ciudad-estado de Atenas.

Georg Hegel, uno de los grandes filósofos occidentales, vio el Espíritu puro encarnar en el mundo, no solo como un gran haz de luz, pero como luz refractada en muchos rayos diferentes. Describió a estos rayos como ciertas regiones geográficas encarnando, con una integridad ecológica y fronteras demarcadas. La ecología local – la fauna, la flora y la humanidad – interactuando con el entrante rayo del Espíritu, y el resultado de esa interacción eventualmente se convierte en una nación. Así, cada comunidad geográfica tiene su propio Espíritu de rayo, el cual, al encarnar, crea el surgimiento del volkgeist, o alma del pueblo o el folklore.

El alma nacional del pueblo, que también ha sido descrito como un ángel o deva iluminador, lleva consigo la energía exclusiva de su gente y se ve manifestándose en la cultura, en las canciones y en los mitos de su gente. Esta agrupación de gentes se unifica eventualmente mientras que el Espíritu de la naciente nación se encarna más plenamente. Eventualmente el alma de la nación comienza a expresarse mediante la forma sofisticada de un estado, con todas sus formas sociales y leyes complejas, las cuales personifican el creciente aprendizaje de su gente.

Se hace una invocación al alma cuando la personalidad de una nación pide ayuda – cuando surge un grito colectivo de la gente de la nación pidiendo cambios o ayuda. Entonces este grito invocativo recibe respuesta de las fuentes espirituales, como debe ser bajo la ley espiritual. Esta ayuda espiritual puede llegar en forma de ideas, de una visión nueva, de una fresca infusión de energía para lograr un propósito superior, con el surgimiento de nuevos líderes, o protección contra los enemigos. El proceso de invocación, ya sea por el individuo o una nación, necesita ser precedido por una integración, purificación y control de la personalidad, para que ésta sea un instrumento apto de impulsos superiores. En caso contrario, una sombra o elementos negativos pueden distorsionar las energías superiores invocadas.

Limpiando la Sombra de la Personalidad de una Nación

Al limpiar gradualmente los elementos de la sombra en la psiquis nacional mediante experiencias dolorosas, mediante la “búsqueda del alma nacional”, y finalmente mediante acciones correctivas, el alma de una nación, sus valores superiores e impulsos pueden manifestarse más plenamente. Cuando es invocada, el alma hará su parte destruyendo los aspectos limitantes de la personalidad nacional, atrayendo energía nueva y reconstruyendo la personalidad nacional. El movimiento civil de 1960, que finalmente eliminó el racismo institucionalizado en Estados Unidos, es un ejemplo de este proceso de limpieza – limpieza del karma de la esclavitud.

Los esfuerzos de los individuos y grupos que verdaderamente están trabajando para lograr soluciones inclusivas en los problemas ayudan a invocar al alma de su nación. Cualquier cosa que ayude a extraer los impulsos más elevados, traer consigo ideas progresivas, ayudar a obtener una victoria, inspirar a los esfuerzos sacrificados o promover la belleza y la nobleza en la vida nacional ayuda a invocar al Alma de esa nación. Los individuos y grupos pueden invocar al alma de una nación pidiendo conscientemente su influencia, meditando en sus cualidades y orando por su ayuda.

Ejemplos de Naciones Influidas por el Alma

El alma de Norteamérica responde a toda forma de idealismo, humanitarismo y compasión a todos los que sufren. El alma de Rusia responde a la hermandad, al compartir y a unir todos los dones culturales del Este y del Oeste. Se están llevando a cabo grandes fusiones de tipos raciales tanto en Estados Unidos como en las antiguas repúblicas de la Unión Soviética, que son muy distintas pero experimentos igual de importantes en el gobierno de la gente.

El alma de Gran Bretaña es el gran campeón de la libertad contra las autocracias tales como de Felipe II de España, Luís IV de Francia y el Káiser Guillermo y Adolfo Hitler de Alemania. El alma de Japón expresa lealtad, sacrificio, trabajo duro, reverencia a los códigos morales y organización ordenada.

Igual como los individuos, el alma de una nación es con frecuencia llamada en los momentos de gran necesidad o emergencia, tales como en la guerra, la hambruna o la opresión. Un buen ejemplo de esto fue la gran contribución francesa a la evolución mundial que emergió durante su revolución en 1789 la Declaración de los Derechos del Hombre. Este documento enunció los principios de libertad, de igualdad y de hermandad, como derechos de todas las gentes, durante un período de grandes conflictos sangrientos en la vida de esa nación. Esta Declaración fue parte de la evolución planetaria de los derechos del hombre, que incluyó la firma de la Carta Magna durante el reinado del rey Juan de Inglaterra en 1215; la Declaración de la Independencia en 1776; la Carta del Atlántico y las Cuatro Libertades, firmada en 1941 por Franklin D. Roosevelt y los Aliados, que más tarde se convirtió en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de Naciones Unidas. Estos documentos han codificado, fortalecido y expandido los derechos y responsabilidades de toda la gente en todo el mundo, y son ejemplos del toque del alma influyendo a las personalidades de varias naciones, y con el resultado del progreso evolutivo de toda la humanidad.

Otra manera que el alma de una nación es invocada es cuando emerge un líder inspirado, como una expresión del alma nacional y asume una acción difícil por el mayor bien de todos sus ciudadanos. El papel que desempeñó Winston Churchill durante la 2ª Guerra Mundial es el ejemplo de un individuo enfocando el propósito del alma de Inglaterra. Su famosa frase, prometiendo al pueblo de Inglaterra solo “sangre, sudor y lágrimas” en su final esfuerzo para resistir al Tercer Reich de Hitler fue una invocación al sacrificio del alma para el bien común. Cediendo voluntariamente al poder externo mundanal en respuesta a las directrices internas del Alma, pide a una nación hacer lo que es correcto, sin importar el costo nacional.

Mikhail Gorbachev es otro ejemplo de un líder inspirado por su alma, quien ofreció una clara elección entre los valores pasados de dominación y egoísta aislacionismo y los nuevos valores del alma de compartir, cooperar y de buena voluntad. Hay una gran pasión en el alma rusa, una gran sensibilidad hacia la belleza, el arte y la poesía.

En el cercano futuro, las naciones no van a desaparecer. Pueden convertirse en los cimientos de un mundo mejor, si los ciudadanos aprenden la forma de invocar al alma de su nación y a desarrollar una mayor conciencia del alma entre la gente. Debemos todos reconocer que la supervivencia de nuestro planeta depende en que las naciones consideren sus propios intereses junto con el contexto de las mayores necesidades planetarias.

Meditación en el Alma de una Nación

Pueden meditar en el alma de una nación – la propia u otra nación – reflexionando en sus más elevadas cualidades y viéndola trascender el interés en sí misma y expresar su pleno potencial. Invocar conscientemente a su alma y verla alinearse con su propósito superior y destino espiritual. Visualizar a la nación esforzándose por integrar y armonizar las variadas voces conflictivas dentro de sí y tornarlas en una visión clara para el futuro. Meditar sobre qué pueden contribuir al mundo y a la familia de naciones, y visualizarla expresando esto activamente.

Extractado de “Políticas Espirituales” de Corinne McLaughlin y Gordon Davidson. Ambos son co-autores de “Constructores del Amanecer” y co-fundadores del Center for Visionary Leadership en Washington, D.C. y de Sirius, una aldea ecológica y educativa en Massachussets. Corinne trabajó en el Consejo de Desarrollo Sostenible para el Presidente Clinton. Gordon fue el Director Ejecutivo del Foro de Inversión Social y del Centro de Economías Responsables del Medio Ambiente.

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