Intuición, atención, imaginación, intención, inspiración, creatividad – esta es la materia prima de la conciencia. Con ellas podemos moldear nuestra realidad personal, y también dar forma a nuestra realidad colectiva. Los siguientes principios universales te ayudarán a tomar conciencia de cómo creas tu realidad, y te dará poder para transformar o dejar ir aquello que ya no te sirve. Escoge y enfócate en un principio cada día, comprometiéndote en aplicarlo en tu vida:
Los eventos en mi vida reflejan quién soy yo.
Escogeré una cosa que me ocurra hoy y veré como refleja mi ser. Si me siento molesta con alguien, tendré en consideración que aquello que me desagrada en esa persona es algo que en realidad existe en mí. Si alcanzo a escuchar de paso una conversación que atrae mi atención, tomaré esas palabras como un mensaje personal. Miraré al mundo dentro de mí.
Las personas en mi vida reflejan aspectos de mí.
Hoy miraré a mis amigos, familia y todos los que encuentre como una foto grupal de lo que soy. Cada persona representa alguna cualidad que quisiera ver en mí, o que quisiera rechazar. Aprendo más de aquellos que amo intensamente o que me desagradan intensamente.
A todo lo que presto atención crecerá.
Haré un inventario de cómo estoy usando mi atención. Mantendré un diario de mis actividades para averiguar cuánto tiempo paso en la televisión, el Internet, pasatiempos, chismes, trabajos que me gustan hacer, trabajos que me desagradan, actividades que me llenan, o fantasías escapistas. Me preguntaré, “¿Qué quiero desarrollar en mi vida?” La respuesta me dirá cómo debo cambiar mi atención.
Mi verdadero ser es conciencia pura, sin límites.
Recordaré que los pensamientos van y vienen, pero el centro de la conciencia es eterno. Hoy experimentaré conmigo mismo más allá de las limitaciones. Me tomaré tiempo para estar presente conmigo mismo en silencio. Me sentiré como amor, como una luz que fluye desde mi corazón y se extiende hacia el universo, tan lejos como pueda alcanzar mi conciencia.
“Todo lo que está en el universo está dentro de ti. Pregunta todo a ti mismo.” - Rumi.