David K. Scott, Magistrado de la Universidad de Massachusetts en Amherst en 1993-2001. Profesor de Física y Profesor Adjunto de Educación. Científico nuclear.
Pese a todas las dificultades y peligros en el mundo de hoy, y quizás en respuesta a ellos, un movimiento está en camino hacia la transformación de naciones e instituciones. Este movimiento llevará hacia el aumento de la capacidad de integrar diferentes perspectivas e ideas, en contraste con la extrema fragmentación y competencia que actualmente domina mucho de nuestro modo de pensar. A pesar que los tiempos en que vivimos se los llama como la Era de la Información y la Era del Conocimiento, creo que una mejor descripción sería – y debe ser – la Era Integrativa. La clave para nuestro futuro será el desarrollo de seres humanos más completos, con un mayor sentido de unidad y conexión, con una inteligencia espiritual más desarrollada.
El filósofo Ken Wilber ve esta emergente capacidad como la próxima etapa en el desarrollo humano, desde las eras arcaicas y míticas de las culturas primitivas a “la fuerza de la verdad” hasta los niveles del “impulso del esfuerzo” de la racionalización y del materialismo, y ahora a una mayor conciencia integral-holística del futuro.
Al diseñar la educación del futuro, necesitamos una filosofía mundial. Se puede encontrar un plano global para la futura educación en un Reporte a UNESCO de la Comisión Internacional de Educación para el Siglo 21, titulado “Aprendiendo”: El Tesoro Interno”. Define cuatro pilares para la educación: Aprendiendo a Saber; Aprendiendo a Hacer; Aprendiendo a Vivir Juntos; Aprendiendo a Ser.
El Reporte de UNESCO agrega: “El problema ya no será tanto preparar a los niños para cierta sociedad, sino continuamente proveer a todos con el poder y la referencia intelectual que necesiten para comprender al mundo que les rodea y para que se comporten responsablemente y con justicia.” Más que nunca, el papel fundamental de la educación pareciera ser dar a la gente la libertad de pensamiento, juicio, sentimiento e imaginación que necesitan para poder desarrollar sus talentos y permanecer lo más posible en control de sus vidas”.