Habiendo sido reconocido como importante desde hace mucho, un idioma global no ha llegado a fructificar, pese a considerables esfuerzos. Muchos temen que tal idioma menoscabaría la identidad y los particulares idiomas maternos de comunidades tanto locales como nacionales. Estas preocupaciones pueden ser tratadas, al menos en parte, utilizando un acercamiento doble en el cual los esfuerzos para proteger idiomas maternos se intensifican al mismo tiempo que un idioma global es adoptado como una lengua adicional y no como una sustituta. A pesar que Naciones Unidas o cualquier otra organización global podría, teóricamente, escoger un lenguaje como un idioma global, el inglés (crecientemente) está ocupando esta posición como resultado del desarrollo del período colonial y post-colonial. A este respecto, el inglés es comparado al desarrollo del sistema de ferrocarriles en los Estados Unidos, que a pesar que fue introducido con considerables costos humanos por las corporaciones avasalladoras, más tarde se convirtió en parte integral de la economía y de la sociedad. Ya sea que el inglés sea adoptado como un segundo lenguaje, o un tercero o cuarto, está muy influenciado por el nivel de dificultad involucrado – el trabajo de lograr fluidez – al adquirir un nuevo idioma.
Los méritos de un lenguaje global han sido alabados a través de las edades. La Biblia notoriamente señala sobre los beneficios de tener una sola lengua que entienda toda la gente, para uno y para todos, y describe los devastadores efectos que siguen cuando tal idioma está ausente. La alegoría presentada en Genesis (11:1-9) está excelentemente narrada:
Ahora, toda la tierra tenía un solo idioma y pocas palabras. Y mientras los hombres migraban hacia el este, encontraron una planicie en la tierra de Shinar y se instalaron allí…Entonces dijeron, “Venid, construyamos para nosotros una ciudad, y una torre con su punta en los cielos, y pongámonos un nombre, en caso que nos diseminemos por todos los rincones de la tierra”…y el SEÑOR dijo, “He aquí, son una sola gente, y todos tienen un lenguaje; y este es sólo el comienzo de lo que hagan; y nada de lo que se propongan hacer será imposible para ellos. Vamos, bajemos, y allí confundamos su lenguaje, para que no entiendan lo que cada cual habla”. Así, el SEÑOR decidió repartirlos fuera, a los cuatro costados del mundo, y se marcharon, dejando construida la ciudad”.
2008 International Studies Association.