Desde la educación de los miembros más jóvenes de la sociedad hasta el pleno compromiso público de los ciudadanos con su liderazgo político, el acceso a la información nos permite a cada uno de nosotros transformar nuestras vidas y nuestras comunidades. De igual manera como el agua es esencial para que crezca la vida, el conocimiento sustenta nuestra capacidad para imaginar y para cambiar. Cuando la información fluye libremente, la gente está equipada con herramientas para tomar el control de sus vidas. Cuando el flujo de la información es obstaculizada – ya sea por razones políticas o tecnológicas – nuestra capacidad para funcionar es detenida.
Hace sesenta años atrás, los que escribieron la Declaración Universal de los Derechos Humanos declararon, en el Artículo 19, que el derecho de todos a la libertad de opinión y expresión “incluye la libertad de emitir opiniones sin interferencia y el poder buscar, recibir e impartir información e ideas a través de cualquier medio y sin tener en cuenta qué fronteras”. Debido a que la rapidez de la globalización ha fortalecido el desarrollo de una prensa libre, pluralista, independiente y profesional, el significado de este derecho jamás ha sido tan evidente. Los adelantos tecnológicos han ascendido a la prensa y a la educación informativa como un derecho al cual todos tienen acceso por igual.
Una prensa libre, segura e independiente es una de las bases para la paz y la democracia. Los ataques a la libertad de prensa son ataques contra la ley internacional, contra la humanidad, contra la misma libertad – contra todo lo que Naciones Unidas representa. Por lo tanto, estoy muy alarmado por el modo cómo los periodistas están siendo hostigados en todo el mundo, y desalentado cuando tales crímenes no son plenamente investigados y procesados.
En este Día Mundial de Libertad de Prensa, y en este año en que hemos marcado como el aniversario número sesenta de la Declaración Universal de Derechos Humanos, pido a todas las sociedades que no escatimen esfuerzos para llevar a la justicia a perpetradores de ataques a periodistas. Rindo homenaje a todos los que trabajan en condiciones difíciles y peligrosas para proveernos una información libre e imparcial. Y pido a cada uno de nosotros que trabajemos por la libertad – y la seguridad – de la prensa en todas partes.
Ban Ki-moon