Cada año se celebran tres Festivales que se concentran en tres meses consecutivos y conducen, por lo tanto, a un prolongado esfuerzo espiritual anual que producirá su efecto durante todo el año. Dichos Festivales sirven para unir en estrechos vínculos espirituales a los creyentes orientales y occidentales, porque ellos expresan la divinidad manifestada a través del Centro donde la Voluntad de Dios es conocida, mediante la Jerarquía espiritual, la cual expresa también plenamente el amor de Dios a través de la humanidad, cuya tarea es llevar a cabo inteligentemente el Plan de Dios, con amor y buena voluntad hacia todos los hombres.
El Festival de Pascua – “SURJO Y DESDE EL PLANO DE LA MENTE RIJO ” - (Bolivia, 21 de Marzo, hras. 14.41). Es el Festival del Cristo resucitado y viviente, el Guía de la Jerarquía espiritual; el Inaugurador del Reino de Dios y la Expresión del Amor de Dios. En ese día se reconocerá universalmente a la Jerarquía espiritual que Él guía y dirige, se pondrá el énfasis sobre la relación del hombre con Ella y se registrará la naturaleza del Amor de Dios. Los hombres de todas partes invocarán ese amor y su poder para la resurrección y vivencia espiritual. La mirada y los pensamientos de los hombres estarán fijos sobre la vida, no sobre la muerte.
El Festival de Wesak o Vaisakha. Es el Festival del Buddha, la expresión de la Voluntad de Dios, la Personificación de la Luz y el que señala el propósito divino.
El Festival de la Humanidad, o de la Buena Voluntad. Expresará la aspiración fundamental hacia la fraternidad y la unidad humana y espiritual; representará el efecto producido en la conciencia humana debido al trabajo del Buddha y del Cristo.
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