BOLMUN

Andrea Barrientos


Actualmente, como es conocimiento de todos, el mundo atraviesa por una serie de eventos que nos están transformando a todo nivel (sea este físico o espiritual). Dentro de estos cambios significativos, quisiera mencionar los cambios a nivel humanitario, pues pienso son lo de mayor importancia en la actualidad.

La mayor parte del tiempo solo nos enfocamos en el desarrollo técnico – científico, dejando de lado los avances que existen en las ciencias humanas, o en las personas de nuestras sociedades. Es importante dejar este tipo de visión y prestar atención a los cambios humanitarios que acontecen cada día en nuestras comunidades, pues son estos los que actúan como ejes de cambio. El eje transformador del que deseo hablar son los Modelo de las Naciones Unidas, o mejor conocido en Bolivia BOLMUN.

Mi nombre es Andrea B. Barrientos Sahonero, tengo 18 años, y actualmente estudio Filosofía y Letras en la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”. Hace casi 2 meses atrás, un grupo de jóvenes y mi persona, nos encontramos organizando un evento al que hemos denominado LIDMUN (Lideres para el Mundo, Modelo de las Naciones Unidas). Dicho evento planea realizarse el 29 de junio.

Para mí el haber participado y seguir participando en estos modelos ha sido una experiencia sumamente gratificante, que ha transformado mi vida y mi manera de ser. Solía ser una persona mediocre, desinformada y desinteresada por la realidad mundial y nacional. En el colegio tampoco me preocupaban mis notas, ni me molestaba en estudiar. Es en el año 2005 cuando mi manera de ver las cosas cambió.

A principios del año 2005 fui electa presidenta del Centro de Estudiantes del Colegio Alemán Federico Froebel, y me preparaba para viajar a México al “TOLMUN” (Modelo de las Naciones Unidas en Toluca – México) junto a otros compañeros de curso para representar al colegio y a Bolivia en México. Fue durante el proceso de preparación para el modelo y durante el desarrollo del mismo que me di cuenta que la visión que debería tener todo ser humano debía ser una visión global, que deje de lado las fronteras y nos permita utilizar el proceso de globalización para aportar al desarrollo sostenible del mundo, para dejar de lado las diferencias absurdas y darnos cuentas que la humanidad somos todos y todos habitamos el mundo.

El hacer que la gente cambie su manera de ver el mundo es una misión complicada, pero no imposible, por lo que empecé el cambio conmigo misma, utilizando mi liderazgo para generar cambios productivos en mi sociedad, aplicándome en mis estudios e informándome día a día de lo que sucede en Bolivia y en el mundo. Hasta la fecha he participado de 8 modelos de las Naciones Unidas, en calidad de delegada, comité organizador, asesora y capacitadora externa. A continuación me dedicaré a explicar con mayor detalle el modelo.

Durante años hemos escuchado de las Naciones Unidas (ONU) y las funciones que ésta desempeña, conocemos a grandes rasgos que es una institución que se encarga de velar por el bienestar de la humanidad en su conjunto y de mantener la paz; sin embargo son pocos aquellos que se adentran en el trabajo que ésta realiza y que saben de sus diversos organismos y los atributos de los mismos.

Cuando hablamos de la ONU , no solo hacemos mención a la labor social y humanística que ésta desempeña, también hablamos de un organismo cuya función es primordial para el desarrollo humano, aquella que por su propósito no solo ha llamado atención de adultos para trabajar por el bienestar de La Tierra , sino que también ha sabido llegar a los jóvenes alrededor del globo terráqueo.

En Cochabamba – Bolivia, a partir del año 2002 se lleva a cabo un modelo llamado BOLMUN, organizado por el Colegio Alemán Federico Froebel (CAFF). A grandes rasgos el BOLMUN es un modelo que intenta replicar las reuniones de la ONU ; el interés en el evento surge a partir de la labor social que cada uno de los individuos envueltos en este modelo va generando, el cambio de vida que representa y la satisfacción que genera en aquellos que lo realizan.

Cuando hablamos del BOLMUN no solamente hablamos de un modelo, de tres días de simulacro, sino que hablamos de todo un proceso organizativo, en el cual los organizadores deben dedicarle tiempo y esfuerzo, hablamos de una experiencia de vida, de ese evento que al ser cultural y promover la educación, también fortalece lazos y crea una identidad en los individuos, que por las características que va creando en éstos poco a poco va generando conciencia individual y colectiva.

Es sumamente interesante apreciar las particularidades de quienes participan en el modelo, así como también su personalidad y su manera de desenvolverse en la sociedad, la identidad que éstos asumen con el modelo y el cambio que genera a nivel social.

El BOLMUN es una simulación del sistema de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la cual, los estudiantes asumen los papeles de delegados de los diferentes países miembros de la organización y debaten los diversos problemas del mundo que conforman la agenda de las Naciones Unidas como ser: el medio ambiente, el desarrollo económico, el desarme mundial, los derechos humanos y además buscan solucionar éstos a través de la diplomacia y la negociación. Esto de acuerdo a los objetivos del milenio que formula la ONU.

La meta, tanto del modelo, como de la ONU misma, es llegar a un consenso para la solución de los problemas mundiales. El éxito de éste modelo depende del grado de negociación y consenso que se desarrolla durante los debates. Esto permite la reflexión acerca de la importancia de las opiniones y esperanzas de las diferentes partes del mundo acerca de los problemas que los afectan, así cómo el entendimiento de la forma a través de la cuál los países miembros pueden ayudarse recíprocamente a mejorar sus niveles de vida, utilizando la cooperación internacional y la democracia como medios. Las características de un delegado de las Naciones Unidas deben ser: saber escuchar, persuadir, saber cuando retirarse y cuando apoyar una propuesta.

La investigación y la participación en los foros les permite a los delegados aprender las bases de una educación internacional, como ser los cambios mundiales, los esfuerzos que se realizan para lograr una comunidad más justa, armoniosa y progresiva, así como el papel de la ONU en todo ello.

Actualmente nos hallamos ante un fuerte desinterés por el mundo y su situación por parte de los jóvenes, ante una realidad boliviana que refleja la intolerancia, la incomprensión, el regionalismo y la división; una juventud que prefiere ignorar estos problemas y dedicarse a asuntos superficiales. Sin embargo, pese a que la gran mayoría se halla envuelta en una situación mediocre, también tenemos al otro lado de la moneda, a jóvenes que se interesan no solo por la realidad y los problemas que agobian a la sociedad boliviana, sino que también se preocupan y trabajan temáticas mundiales: este grupo de personas son los que se dedican a hacer BOLMUN.

Como hemos podido apreciar el BOLMUN no es solo un evento cultural que intenta replicar las reuniones que lleva a cabo la ONU , es un evento que crea y fortalece vínculos, en el cual participan jóvenes de todas las edades de 4º a 8º de primaria en el Mini – Bolmun, y de 1º a 4º de Secundaría en el BOLMUN. Este evento traído a Bolivia por el Colegio Alemán Federico Froebel se ha expandido a lo largo del territorio boliviano y de alguna manera va fomentando la unión entre bolivianos.

Es sumamente importante recalcar que el evento no solo fortalece lazos y crea conciencia, sino que crea una identidad en quienes lo practican y es esa misma identidad que los impulsa a seguir y trabajar por su país, y que los impulsa a marcar la diferencia.

Estos jóvenes caracterizados por su liderazgo, por su aporte a la sociedad, son jóvenes que al formarse se han convertido en motivo de orgullo para quienes los preparan, pues a sus 15, 16, 17 o 18 años de edad ya van formando los cimientos para encaminarse a la cruda realidad.

Es importante que desde temprana edad cultivemos en nosotros y en los demás ese sentimiento de cooperación y responsabilidad para con el otro, que sepamos vivir en diversidad y la convirtamos en una fortaleza, es por eso que desde mi criterio personal el BOLMUN es una actividad que aporta de manera significativa a la sociedad boliviana y al mundo en general.