HE APRENDIDO...

He aprendido que no importa qué ocurra, o cuán malas se ven las cosas hoy, la vida continúa, y será mejor mañana.

He aprendido que uno puede saber mucho de una persona cuando debe enfrentar tres cosas: un día lluvioso, equipaje perdido y luces navideñas enredadas.

He aprendido que a pesar de tu relación con tus padres, los extrañarás cuando se marchen de tu vida.

He aprendido que “ganarte la vida” no es igual que “hacerte una vida”.

He aprendido que la vida a veces te da una segunda oportunidad.

He aprendido que no hay que ir por la vida con un guante de baseball (béisbol) en ambas manos; necesitas poder lanzar de vuelta algunas cosas.

He aprendido que cada vez que decido algo con un corazón abierto, generalmente tomo la decisión correcta.

He aprendido que cada día hay que acercarse y tocar a alguien. A la gente le encanta un cálido abrazo, o un amistoso golpecito en la espalda.

He aprendido que la gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste, pero la gente jamás olvidará cómo los hiciste sentir.

(Lilia Soria, Cochabamba, Bolivia)