Sequías, inundaciones, huracanes y capas de hielo derritiéndose están aumentando en todas partes debido a que el calentamiento global sacude a nuestro planeta. ¿Podemos afectar el clima mediante la oración o la meditación? El Primer Ministro de Australia, John Howard, así lo piensa, mientras que su país está pasando por un récord de seis años de sequía. Cuando se le preguntó qué se podía hacer, él pidió a todo el país que “rece pidiendo lluvia” y dijo a los reporteros que hizo ese pedido sin indicio de ironía. Y ¿adivinen? Verdaderamente comenzó a llover – aún no lo suficiente. Quizás necesiten rezar más.
¿No es sorprendente? Me recordó a una historia de los Indios Hopi sobre la creación, en el cual su tribu deambuló por todo el continente hasta que el Gran Espíritu los guió hasta el desierto árido de Arizona. Viviendo allí, debían recordar su conexión con el Espíritu y hacer sus oraciones y ceremonias sagradas con regularidad si no querían morir por la sequía.
En muchas tradiciones espirituales, el agua simboliza el Espíritu y la purificación. Nuestro planeta es un planeta de agua, y nuestros propios cuerpos poseen más del 60% de agua. Últimamente he estado notando cuántos mensajes espirituales están llegándonos mediante nuestra conexión con el agua.
El investigador japonés Dr. Masau Emoto ha descubierto que los pensamientos humanos y la oración afectan al agua. Cuando se congela el agua y se la fotografía bajo un microscopio, da por resultado bellos u horribles cristales, dependiendo de la cualidad de pensamientos proyectados en ella.
A pesar que el calentamiento global está siendo causado por la contaminación humana, ¿quizás el Espíritu está permitiendo estas crisis para despertarnos y recordar nuestra conexión con el Espíritu y todos los seres vivientes?
SOUL LIGHT No 31 |