Para que las religiones o convicciones personales, a las cuales somos fieles tengan en común respetar la integridad de la humanidad.
Para que las religiones o convicciones personales, a las cuales somos fieles, tengan en común el rechazo al odio y la violencia.
Para que las religiones o convicciones personales, a las cuales somos fieles, tengan en común la esperanza de un mundo mejor y mas justo.
En representación de las comunidades religiosas y de la sociedad civil, nosotros hacemos un llamado a los lideres del mundo, cualquiera sea su esfera de influencia, de adherirse estrictamente a los tres principios siguientes:
Primero, rechazar una invocación a un poder religioso o espiritual que justifique la violencia de donde quiera que sea.
Segundo, rechazar una invocación a un poder religioso o espiritual que justifique la discriminación y la exclusión.
Tercero, rechazar la explotación o dominación de otras personas a través de medios de fuerza, capacidad intelectual o persuasión espiritual, riqueza o estatus social.
Inmerso en la tradición de Ginebra de acogida, refugio y compasión, nuestro llamado esta abierto a todos cuyas creencias estén de acuerdo con esos tres principios.